Ford Grand C-Max 1.6 TDCi 115 CV, prueba (II)

Ford Grand C-Max 1.6 TDCi 115 CV, prueba (II)

Escrito por: David Taboada    17 noviembre 2011     2 Comentarios     4 minutos

Seguimos con la segunda parte de nuestra prueba del Ford Grand C-Max, un monovolumen que nos permite disfrutar de grandes viajes con un buen confort de marcha. Además como vimos en la primera parte de la prueba nuestra unidad montaba el motor 1.6 TDCi con 115 CV de potencia que permite mover al Grand C-Max con soltura con unos consumo muy reducidos.

En esta segunda parte os vamos a hablar tanto del diseño exterior como del interior. También hablaremos de otros temas muy importantes al tratarse de un modelo familiar como son los acabados del interior, el espacio de las plazas traseras o la capacidad de carga.

Diseño exterior

El diseño exterior del Grand C-Max está marcado por unas lineas mucho más curvas que en la anterior generación y, en general, por un corte más innovador en su linea exterior junto a frontal dominado por unas renovadas ópticas.

Sin embargo por lo que destaca estéticamente es por sus puertas traseras correderas que permiten un acceso mucho más fácil a la segunda y tercera fila. Lo que permite al monovolumen de Ford diferenciarse con respecto a modelos de otras marcas y ganar una buena accesibilidad.

En cuanto a la zaga esta dominada por el portón trasero que permite el acceso a la zona de carga y que hace que el diseño en esta parte trasera sea un poco más seca que respecto al frontal o al perfil del coche.

Diseño interior, habitabilidad y maletero

Entramos ahora en uno de los apartado más importantes para aquellos compradores que decidan hacerse con un monovolumen familiar puesto que el confort en el interior del habitáculo o el nivel de acabados de los materiales influye en este tipo de compras.

El puesto de conducción permite adaptarse a él rapidamente, contando con bastantes botones en el volante para controlar el sistema de navegación, radio o control de crucero. Los acabados de los materiales y los ajustes que encontramos en el interior son correctos.

Su posición elevada permite tener una buena visibilidad de la carretera y además cuenta con espejo retrovisor más pequeño , junto al portagafas, que nos permite vigilar las plazas traseras.

Como dijimos anteriormente un punto a favor del Grand C-Max son su puertas traseras correderas que mejoran el acesso a las plazas traseras. La segunda fila de asientos pueden desplazarse longitudinalmente y su respaldo también tiene diferentes posiciones. La plaza central se presenta un poco justa aunque, si se quiere, se puede plegar y guardar debajo del asiento derecho.

Esto permite configurar el monovolumen en 2+2+2 y ganar así bastante espacio en la segunda fila de asientos. En la parte trasera podemos encontrar bastantes elementos que permiten mejorar el confort interior como son las mesas plegables o las guanteras laterales situadas en las puertas. Incluso añade un enchufe normal de 230 V.

En cuanto a las dos últimas plazas traseras su montaje es bastante sencillo. El espacio para piernas es bastante justo y aunque se puede ganar algunos centímetros desplazando los asientos de la segunda fila la posición es algo incómoda. Sin embargo ofrece una altura muy buena permitiendo que pueda viajar una adulto en su interior. Aquí atrás también encontramos dos guanteras laterales junto a otros dos posavasos.

Por último nos queda hablar del maletero y de la capacidad de carga del Grand C-Max. Se caracteriza por tener un suelo plano pero bastante alto lo que hace que pierda bastante capacidad. Como todo monovolumen de este segmento si necesitamos las siete plazas el espacio que nos queda para la carga es simbólico.

Con los asiento de la tercera fila plegados la disponibilidad que tenemos es de 475 litros que se pueden ampliar hasta los 1.742 litros si tambien se pliegan los de la segunda.

En conclusión de esta segunda parte de nuestra prueba del Ford Grand C-Max equipado con el motor 1.6 TDCi con 115 CV de potencia podemos decir que presenta un diseño exterior que gana en curvas e innovación.

Mientras que en el interior del habitáculo destaca la accesibilidad, unas plazas traseras que pueden moverse longitudinalmente junto a su respaldo y una tercera fila con una buena altura.

En la tercera y última parte de la prueba os hablaremos del equipamiento, precio y nuestra valoración general del Grand C-Max.

Fotos | David Taboada

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