A prueba Volkswagen Golf R: 300 CV de pura perfección

Javier López    @jlopezbryan96    11 noviembre 2019     9 min.
A prueba Volkswagen Golf R: 300 CV de pura perfección

En esta ocasión hemos puesto a prueba al Volkswagen Golf R, la variante más prestacional del compacto germano con 300 CV y 400 Nm de par.

Recuerdo hace no muchos años cuando me quedaba fascinado y alucinado con la potencia que alcanzaban ciertos vehículos. Se quedó grabado a fuego en mi memoria el momento en el que BMW anunció la llegada del M5 E60, una berlina de 507 CV, cifra que me sorprendió. Misma sensación me produjo el Ferrari 360 Módena, un superdeportivo italiano que desarrollaba 400 CV a partir de un propulsor V8. A día de hoy, las cosas han cambiado mucho y es relativamente sencillo ver a multitud de compactos deportivos sobrepasando a todo un Ferrari a partir de un motor de cuatro cilindros sobrealimentado por turbo.

El Volkswagen Golf R es uno de esos compactos que está empezando a entrar en un territorio que, en antaño, tan solo estaba reservado para superdeportivos de altos vuelos. Gracias a un motor de cuatro cilindros y 2.0 litros, el compacto alemán es capaz de desarrollar 300 CV de potencia pero, ¿está capacitado para mantener el tipo en este transitado sector? Vamos a descubrirlo.

Un discreto pero deportivo camuflaje

La fórmula empleada por Volkswagen para conferir al Golf R se basa en un principio muy claro: discreta deportividad. Y es que el hijo predilecto de los de Wolfsburgo ha hecho uso de una serie de ingredientes que hacen que pase desapercibido y que pueda ser confundido fácilmente con un Golf R-Line a los ojos de cualquier viandante pese a las prestaciones que esconde detrás de su afable apariencia.

Volkswagen Golf R Prueba8

El frontal se encuentra gobernado por dos alargados faros con tecnología LED y una discreta franja cromada que recorre toda la parrilla junto al logotipo «R». La defensa muestra más dosis de deportividad gracias a un splitter más prominente y a dos tomas de aire ideadas para refrigerar el conjunto mecánico.

Es en el lateral donde nos encontramos con dos alicientes fundamentales: unas llantas de 19 pulgadas que esconden unos frenos ventilados de mayores dimensiones -cortesía del Pack Performance- y unos espejos retrovisores rematados en fibra de carbono. Pero realmente es la zaga donde más agresividad y deportividad apreciamos.

Volkswagen Golf R Prueba1

Dicha zona se encuentra acentuada por un alerón ligeramente más agresivo -efecto que consigue gracias a su parte final rematada en negro- y a una cuádruple salida de escape real. En el caso de la unidad de pruebas, esta se encontraba firmada por Akrapovic, extra que implica un desembolso de 4.070 euros y que después analizaremos si realmente merece la pena afrontarlo.

Un acogedor habitáculo

Volkswagen ha mantenido esa filosofía de sutil deportividad para darle forma al interior del Golf R. A rasgos generales, nos encontramos con un habitáculo como el de cualquier otro Golf -sobre todo si lleva el acabado R-Line-, aspecto que nos permitirá rápidamente sentirnos cómodo a los mandos de este, sensación también posible gracias a la buena distribución de todos los mandos.

Volkswagen Golf R Prueba29

No en balde, sí que es posible apreciar ciertas diferencias respecto a un Golf convencional. Lo primero que acaparará nuestra atención es un volante deportivo achatado por la parte baja y acompañado del logotipo «R». Detrás de este se inscribe el Digital Cockpit, un cuadro de mandos digital que, pese a sus buenos gráficos e intuitivo funcionamiento, ofrece menos posibilidades de configuración que los presentes en otros modelos de la marca.

El salpicadero se encuentra gobernado por una pantalla táctil de 8 pulgadas. Esta presenta un comportamiento sencillo y fluido, características que se ven complementadas con la posibilidad de conectar nuestro smartphone a través de Apple CarPlay o Android Auto. Por otra parte, los ajustes son correctos gracias a la presencia de diferentes materiales blandos que buscan evitar que vislumbremos los plásticos duros, los cuales han sido utilizados en zonas más recónditas a excepción de la consola central.

Volkswagen Golf R Prueba25

A rasgos generales nos encontramos con un interior bien rematado, funcional y agradable, pero algo insulso si tenemos en cuenta que pertenece a un coche de 300 CV y cuyo precio base supera los 40.000 euros. Sin embargo, uno de los aspectos más satisfactorios del habitáculo del Golf R son sus asientos. Estos presentan un diseño específico, una sujeción lateral francamente buena y un mullido cómodo que hará que nuestra espalda no se resienta en ningún momento.

Esto mismo se puede aplicar a las plazas posteriores, donde dos adultos viajarán cómodamente gracias a un más que generoso espacio tanto para las piernas como para la cabeza. Sin embargo, el asiento central resultará más incómodo debido a un túnel de transmisión demasiado prominente y a un respaldo duro e inclinado hacia delante.

Volkswagen Golf R Prueba24

Por último pero no por ello menos importante, hablarlos del maletero. Este declara 343 litros de capacidad, 37 litros menos que un Golf convencional. Pese a que el espacio de carga es considerablemente menor, podremos alojar el equipaje de dos o tres ocupantes sin problema, tarea que se facilita gracias a una boca de carga plana y unas dimensiones aprovechables.

300 CV de pura perfección

Hora de saber si el Volkswagen Golf R entra dentro de ese elitista elenco de compactos que han sido capaces de destronar a deportivos de pura raza como el Ferrari 355 o el 360 Módena. Para intentar introducirlo, los de Wolfsburgo han apostado por el ya conocido 2.0 TFSI, un propulsor de cuatro cilindros sobrealimentado por turbo capaz de producir 300 CV y 400 Nm de par.

Volkswagen Golf R Prueba15

Este viejo conocido nos sorprende con una respuesta muy enérgica y explosiva. Gracias a la inmediata presencia del par -disponible desde las 2.000 rpm hasta las 5.200- el compacto teutón nos empujará con rabia en cuanto pisemos con ímpetu el pedal derecho. Los 300 CV llegan sin pedir permiso, a 5.300 vueltas, con el objetivo de que su derroche de potencia no desfallezca en ningún momento.

Este corazón tetracilíndrico ha conseguido encandilarme de nuevo, convirtiéndose en el aspecto que más me ha gustado del conjunto que ofrece este vitaminado Golf. Para hacerlo aún más atractivo -y seguro- los ingenieros de Volkswagen incluyen el sistema de tracción total 4Motion y el Pack Performance, presente en la unidad de pruebas y que implica un desembolso de 3.110 euros a cambio de unos discos de freno delanteros perforados y ventilados y de la deslimitación de la velocidad máxima, permitiéndonos alcanzar los 262 km/h.

Volkswagen Golf R Prueba6

Para echarle más picante a esta receta, la unidad que estuvo bajo mi cuidado durante una semana también contaba con el escape Akrapovic -4.070 euros- y el sistema DCC -1.120 euros-. Gracias a esta nueva línea de escape, el Golf R nos obsequiará con un sonido más tosco y grave que sale a relucir cuando seleccionamos el modo de conducción Race. Este se encuentra aderezado por unos petardeos que, sin llegar a ser estridentes, resultan francamente adictivos.

No debemos esperar el escándalo que nos ofrecen vehículos del talante del Audi RS3 o del Mercedes-AMG A 45, pero es un extra que debemos considerar si queremos exaltar la deportividad del compacto germano. Por otra parte, el sistema de suspensión adaptativa DCC se presenta como un aliado extraordinario de la tracción 4Motion.

Volkswagen Golf R Prueba31

Gracias a la combinación de ambos, nos encontramos con un paso por curva intachable y que nos permitirá gestionar la trazada de forma rápida y eficaz. Ir rápido con el Volkswagen Golf R es sumamente sencillo, algo que nos ayudará a realizar cambios de apoyo con diligencia. No en balde, una dirección poco comunicativa se encarga de mermar al conjunto, siendo este el punto más negativo que podemos encontrar y aspecto que ayuda a que las sensaciones al volante sean algo insulsas.

La suspensión, en su modo más radical, es dura y seca, lo que hará que notemos con suma facilidad cualquier imperfección del asfalto, pero no llega a ser rebotona. Gracias a esta, los balanceos de la carrocería son imperceptibles, pero puede llegar a resultar algo incómoda en ciudad incluso con el modo más permisivo activado.

Volkswagen Golf R Prueba17

En dicho terreno, el Golf R pasa completamente desapercibido siempre y cuando no llevemos las válvulas del escape abiertas, que intensificarán el sonido de la mano del eco generado por los edificios. Sus dimensiones de compacto nos ayudarán a callejear junto a una más que correcta visibilidad, aunque su radio de giro más bien limitado nos hará maniobrar más de lo esperado en ciertos contextos. El consumo es fácil que ascienda hasta los 11,5 litros/100 km cuando la urbe es el territorio a batir.

Por autopista nos encontramos con un vehículo aplomado y dispuesto a permitir que cuatro adultos viajen sin ningún tipo de inconveniente. La suspensión se encargará de vez en cuando de recordarnos que estamos ante un coche con un claro enfoque deportivo, pero su potencia casi inmediata se convertirá en nuestra mejor amiga cuando queramos realizar adelantamientos o incorporaciones. El consumo en dicho terreno es fácil mantenerlo en 8,5 litros/100 km.

Conclusión

Volkswagen ha conseguido crear un compacto deportivo muy equilibrado, tanto, que puede que ahí radique su principal problema. El Golf R nos permitirá abordar casi cualquier situación sin prácticamente problema alguno, pero una falta de sensaciones y una abrumadora filtración harán que sintamos menos que en otros modelos de la competencia.

Volkswagen Golf R Prueba28

No en balde, este equilibrio presenta grandes ventajas, puesto que nos permite hacer uso del Volkswagen Golf R de forma diaria. Al mismo tiempo, también cuenta con la capacidad suficiente para hacernos disfrutar en un tramo de montaña y superarlo rápidamente gracias a su explosivo conjunto.

El Volkswagen Golf R cuenta con un precio de partida de 46.463 euros, pero si sumamos todos los extras que presentaba la unidad de las imágenes, la factura final asciende hasta los 59.470 euros. Si suprimimos algunos de los opcionales presentes, aplicamos diferentes descuentos o recurrimos a la financiación, podemos hacernos con un compacto deportivo bastante competitivo en todos los aspectos, aunque eso sí, tenemos que tener en cuenta que su vida comercial está a punto de finalizar con la llegada del Golf 8.


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