Toyota C-HR Hybrid, presentación y prueba en Madrid

Toyota C-HR Hybrid, presentación y prueba en Madrid

Escrito por: Diego G. Moreira    15 noviembre 2016     Sin comentarios     7 minutos

La firma japonesa Toyota es una de las marcas -junto con su filial Lexus- que más apuesta por los vehículos híbridos y ahora ha dado una vuelta más de tuerca a su gama de modelos lanzando el nuevo Toyota C-HR al segmento SUV. Es verdad que no es de las primeras marcas en contar con un SUV entre su flota pero el C-HR llega pisando fuerte, destinado a un público urbano, con un diseño rompedor y sólo con variante híbrida, fuertemente equipado desde 24.250 euros.

Diseño Exterior: del concept a la calle

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Toyota nos tenía acostumbrados a diseños mucho más sobrios y sin duda la irrupción de este C-HR es todo un revulsivo en la marca. Apenas ha cambiado con respecto al modelo conceptual que lo adelantaba y cuando se presentó en el pasado Salón de Frankfurt 2015 parecía un concepto y no un vehículo de calle. Parece pequeño exteriormente pero sin embargo sus 4,36 metros lo acercan a rivales como el Nissan Qashqai.

Su diseño marcado con líneas rectas se ha basado en la forma de un diamante, esa forma romboidal con aristas que está presente en su línea lateral. Líneas que también marcan su frontal y trasera, todo ello con un toque coupé al esconder la manilla de la puerta trasera y gracias a su línea ascendiente lateral que aunque reduce la superficie acristalada en las plazas traseras, le otorga un aire coupe y muy deportivo en el exterior.

Los grupos opticos traseros -con LED- sobresalen de manera llamativa, aunque no desentonan en una línea exterior muy original. Los faros delanteros -según la versión- pueden equipar tecnología full-Led para todas las funciones de iluminación.

Diseño interior: calidad como un premium

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Una de las sorpresas que particularmente me lleve fue con la calidad interior, muy por encima de las espectativas y más propia de un vehículo de grama premium que de una marca generalista. Se nota el trabajo en cuanto a calidad, en ajustes y en diseño.

El salpicadero es sencillo pero se distribuye en varios niveles, siempre orientado ligeramente hacia el conductor. Destacan los materiales de la parte superior, así como la línea azul -de serie en el acabado más completo- que le imprime un toque vanguardista y moderno. La parte inferior también es de plástico blando muy agradable al tacto, de echo apenas hay zonas visibles o a mano con plástico duro.

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La enorme pantalla del Toyota Touch es la protagonista y justo debajo los mandos del climatizador, que tienen botones con formas romboides inspiradas también en la forma del diamante. La instrumentación es sencilla, pero tiene un ordenador de abordo cargado de información y funciones, ya que controlamos desde ahí los modos de conducción (deberían conservar el mando típico en el tren central), los asistentes a la conducción y la información de navegación u ordenador de abordo.

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Las plazas traseras no destacan por espacio para los pies pero si por altura para la cabeza y como detalle a tener en cuenta, la ventanilla dispone de una superficie acristalada menor de lo que suele ser habitual, dada la línea exterior del coche.

Dinámica: Plataforma TNGA para un C-HR diseñado por y para Europa

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Empieza la presentación internacional del Toyota C-HR y el responsable de producto de Toyota nos habla de que el ingeniero jefe tenía como referencia las rotondas para calibrar el coche. Así de primeras me quedo sorprendido pero tiene su lógica. En una rotonda el coche tiene que frenar al entrar, mantenerse en la trazada durante el giro y salir con agilidad al abandonar la rotonda, pues bien han trabajado para que ese dinamismo al circular por las famosas glorietas se extienda al resto de situaciones y conducción sea cual sea la carretera.

Usa la nueva plataforma TNGA que también usa el Prius aunque adaptada a las necesidades del C-HR, los ingenieros han buscado la máxima precisión y confort, destacando por ejemplo el centro de gravedad muy bajo -la mejor cifra del segmento- y han mejorado la rigidez con respecto a la plataforma anterior que usaban en compactos. Todo ello puesto a punto durante más de 10.000 km por carreteras Europeas y pensando para los conductores y gustos del viejo continente.

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En el resto de mercados (incialmente sólo se iba a vender en Europa) está disponible con dos mecánicas, un gasolina 1.2T compartido con el Auris y la mecánica híbrida. Pero en España la apuesta por la motorización híbrida es total y sólo estará disponible el Toyota C-HR con el motor híbrido de 122 CV.

Equipamiento: numerosos asistentes y JBL para que tu canción favorita no se distorsione

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Dentro del equipamiento Toyota ha apostado claramente por la seguridad, puesto que de serie incorpora nueve airbags (incluido el del rodilla) y por los diferentes asistentes a la conducción que están disponibles según el nivel de equipamiento.

El C-HR puede equipar englobado en el Toyota Safety Sense, el freno automático en caso de colisión con reconocimiento de peatones y freno, también puede equipar la asistencia de cambio involuntario de carril, avisador del ángulo muerto del retrovisor, aviso de tráfico trasero, asistente de aparcamiento, entre los más destacables.

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Desde Toyota también han querido potenciar la parte lúdica del coche, con la opción del sistema de sonido JBL (que suena realmente bien) con 9 altavoces y 576W de potencia, además del Toyota Touch que incluye navegación, conectividad con smartphone y demás.

El equipamiento se estructura en varios niveles muy completos, el base es el ACTIVE que cuenta con llantas de 17 pulgadas, Toyota Safety Sense (freno automático), sensor de luz y lluvia, 9 airbags, climatizador bizona, entre otros.

El ADVANCE añade las llantas de 18 pulgadas, los cristales tintados, asientos calefactables, cuero parcial, y asistente de aparcamiento, entre otros. El ADVANCE PLUS suma los faros full-LED, el sistema de sonido JBL y la aerlta de tráfico trasera, entre otros. Por última está el DYNAMIC PLUS que añade el cuero y la carrocería exterior bitono.

Al volante: dinámico y ahorrador

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Lo primero que notamos nada más sentarnos en su puesto de conducción, es que el diseño interior es diferente pero práctico. Calidades más que buenas para este segmento, tren central estrecho pero a mano y con diferentes huecos para dejar nuestras cosas y unos asientos cómodos ligeramente elevados con respecto a un compacto.

El propulsor se trata del 1.8 gasolina combinado con un motor híbrido que juntos rinden 122 CV, todo ello por medio de una caja automática CVT. Se trata de un motor suave tanto en funcionamiento como en cuestión de ruidos, el nivel de insonorización también está muy logrado.

A medida que pasan los primeros kilómetros, noto que la dirección es muy directa, reacciona a la mínima y que la suspensión pese a ser firme no es seca, algo que compruebo al pasar por los típico badenes de los pueblos de la parte este de Madrid. En una carretera con algo más de curvas, el C-HR se muestra ágil y muy dinámico, pide más caballos.

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Eso sí, en ciudad es un coche ágil, con una buena aceleración y que se mueve de forma rápida por las urbes. Algo que no es fácil puesto que el peso de esta versión ronda los 1.800 kg.

En curvas rápidas el coche sale con soltura y el confort abordo es sorprendete, porque si circulamos por una carretera con asfalto roto no se nota en el interior. El consumo medio durante la prueba fue de 4,8 litros a los 100 km aunque sin ser nada ahorrador en la forma de conducir.

Precios del Toyota C-HR

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Está disponible con un único motor híbrido con 122 CV y caja de cambios automática CVT desde los 24.250 euros de la versión Active. El Advance arranca en los 24.990 euros, mientras que el Plus sube a 27.000 euros. Por último, el tope de gama Dynamic Plus cuesta 28.500 euros.


Fotos | Diego G. Moreira y Toyota España

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