26 febrero 2015 Industria

volvo-emblema

El fabricante sueco ha comunicado hoy que el año pasado obtuvo un beneficio de explotación de 2.252 millones de coronas suecas, que equivalen a unos 240 millones de euros. Esta cifra representa un 17,4 % más que en 2013. Los ingresos también aumentaron un 6,3 % frente a ese año hasta los 130 millones de coronas, 13.800.000 euros al cambio.

Estos resultados fueron posibles gracias a que 2014 proporcionó la mayor cantidad de ventas registradas por Volvo hasta la fecha. La marca vendió 465.866 vehículos en todo el mundo, un incremento del 8,9 % en comparación con los 427.840 que marcó 2013. Las regiones que más han contribuido a este aumento han sido China y Europa, donde Volvo se recupera más rápidamente que el propio mercado automovilístico del continente.

DSC_0223

Aunque mayores que en 2013, estas cifras aún están muy lejos del objetivo de 2020 y de las que manejan sus rivales premium.Aunque estas noticias son positivas, dichos números aún permanecen muy lejos de los 800.000 coches vendidos que el fabricante se ha propuesto alcanzar en 2020, así como de los rivales premium Audi, BMW y Mercedes-Benz con los que aspira competir. Además, el mercado estadounidense, en el que sus ventas mantienen su tendencia bajista –descendieron un 7 % en 2014-, continúa suponiendo una espina para sus aspiraciones.

El CEO y presidente de Volvo, Håkan Samuelsson, se muestra optimista de cara a 2015 en gran parte por las expectativas en torno al nuevo XC90, crucial para reponerse en EE UU, que, según las previsiones de la marca, le permitirá superar las 500.000 unidades el año que viene.

Volvo-XC90-7

La expansión en China contrasta con el trabajo que queda pendiente en Norteamérica, otrora uno de los mercados principales para Volvo.Samuelsson señala, asimismo, que estos son los primeros frutos del enorme esfuerzo en inversión que ha realizado Volvo en los últimos tiempos para volver a crecer a un ritmo más adecuado. Además de desarrollar la nueva plataforma modular Scalable Product Architecture (SPA), ha consolidado su expansión en China iniciando la fabricación del XC60 en su factoría de Chengdu y anunciando que también producirá en Daqing, otras instalaciones chinas, nuevos modelos basados en la SPA.

Su ausencia en el sector industrial estadounidense, un factor que ha estado perjudicando a Volvo por las fluctuaciones del dólar y que está pendiente de resolverse, podría compensarse precisamente exportando coches desde China hasta Norteamérica, una idea que Samuelsson reconoció sopesar ya a comienzos de 2014.

Fuente | Volvo


Highmotor en Instagram

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *