
Uno de los vehículos más curiosos del pasado Salón de Detroit en el mes de enero había sido el Destino, sencillamente un Fisker Karma con motor V8 LS9 transplantado dentro de su vano motor y eliminado todo el tren motriz híbrido equipado por Fisker originalmente. Sin embargo, el Destino se ha encontrado con un inconveniente prácticamente insalvable: la quiebra de Fisker.
La ecuación es sencilla. Si vas a fabricar un nuevo modelo, lo menos aconsejable sería usar otro modelo de otra marca como base, porque podría suceder lo que ha sucedido con Fisker. La amenaza de la quiebra de Fisker y de no tener proveedor de carrocerías para sus modelos, ha puesto en peligro al Destino. Pero sus creadores afirman que a pesar de todo el Destino sí será construido.






