China se pone como objetivo que los vehículos de nueva energía representen el 30 % del parque móvil del país en 2030

Javier Cantagalli     18 julio 2026     3 min.
China se pone como objetivo que los vehículos de nueva energía representen el 30 % del parque móvil del país en 2030

Con este plan, China busca consolidar su liderazgo en movilidad sostenible mientras avanza de manera decidida hacia sus compromisos climáticos nacionales.

El Gobierno chino ha presentado su plan de acción para controlar el pico de emisiones de CO₂, con metas concretas para transformar el sector del transporte. Según el documento publicado por el Consejo de Estado chino, para 2030 los vehículos con sistemas de propulsión alternativos deberán representar el 30 por ciento del parque móvil total del país.

Como ya hemos explicado en numerosas ocasiones, el concepto de “vehículos de nueva energía” (NEV) incluye automóviles eléctricos de batería, híbridos enchufables -incluyendo aquellos con extensor de autonomía- y los impulsados por pila de combustible de hidrógeno. China cuenta actualmente con cerca de 44 millones de vehículos NEV matriculados, lo que equivale a un 12 por ciento del total. La gran mayoría -alrededor del 69 por ciento- son eléctricos puros. Para cumplir la meta del 30 por ciento en 2030, el peso de este tipo de vehículos deberá, por tanto, más que duplicarse en menos de cinco años.

Geely Ex2 China 00001

El plan del gobierno chino no se limita al transporte privado. En el ámbito comercial, se espera que los vehículos con propulsión alternativa alcancen el 25 por ciento de la flota operativa para 2030. Además, se promoverá la electrificación de flotas públicas y el uso de vehículos de cero emisiones en sectores como la construcción, la minería, puertos y aeropuertos. Los camiones pesados también formarán parte de esta transición hacia tecnologías más limpias.

Medidas para lograrlo

Para hacer viable este cambio, el Gobierno acelerará la expansión de la infraestructura. Se prevé la construcción de más estaciones de carga, sistemas de intercambio de baterías y puntos de repostaje de hidrógeno verde, amoníaco y metanol. El esfuerzo se concentrará especialmente en las autopistas y corredores de transporte de mayor tráfico, donde se crearán rutas libres de emisiones de CO₂ de forma progresiva.

Estas medidas se enmarcan en un programa nacional más amplio de descarbonización. Para 2030, China se ha comprometido a reducir las emisiones de CO₂ por unidad de PIB en un 17 por ciento y a elevar la participación de energías no fósiles en su consumo energético hasta el 25 por ciento. El plan incluye un fuerte impulso a la energía eólica y solar, la energía nuclear, sistemas de almacenamiento y el desarrollo de parques y fábricas industriales neutros en carbono.

Geely Xingyuan China 008

Este nuevo enfoque coincide, por otro lado, con un ajuste en la estrategia de incentivos. Tras años de subsidios directos que impulsaron la electromovilidad, el Gobierno está reduciendo gradualmente estas ayudas. Este mes de julio se anunció el fin de la exención de impuestos a los vehículos híbridos enchufables y ciertos vehículos comerciales electrificados a partir de 2027, aunque los turismos eléctricos puros mantendrán esta ventaja. En lugar de depender tanto de subsidios puntuales, las autoridades apuestan ahora por objetivos a largo plazo en flotas, infraestructura y transición energética.

Deja un comentario