Este Volkswagen Golf cuenta con dos motores, 652 CV y se utilizó en la carrera de Pikes Peak

Este Volkswagen Golf cuenta con dos motores, 652 CV y se utilizó en la carrera de Pikes Peak

Escrito por: Javier López    30 abril 2018     Sin comentarios     3 minutos

Volkswagen nos muestra su lado más nostálgico al recordad al Golf que corrió en la Pikes Peak de 1987. Contaba con dos motores y 652 CV de potencia bruta.

El mundo de la competición ha evolucionado al mismo ritmo que la industria automovilística, llegando al punto en el que se disputan carreras de vehículos eléctricos. Sin embargo, las tradiciones no cambian y se mantiene viva la llama de carreras tan emblemáticas como la Pikes Peak, una competición que lleva celebrándose desde el año 1916. Han sido numerosos vehículos los que han participado en la cita americana, pero Volkswagen ha sacado su lado más nostálgico al recordar su encuentro con ella en el año 1987.

A finales de los 80 el Volkswagen Golf de segunda generación estaba demostrando un éxito apoteósico, tanto en su variante más convencional como cuando las siglas GTi se instauraban sobre su conjunto. La firma germana decidió proporcionar a su modelo estrella un uso mucho más distintivo y es por ello que idearon una variante que estaría destinada exclusivamente para competir en la Pikes Peak.

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Esta competición consiste en una carrera de montaña que consta de 156 curvas, 19.983 metros de recorrido y una salida que se encuentra situada a 2.866 metros sobre el nivel del mar. Dichas características han convertido a la Pikes Peak en una de las carreras más duras de todos los tiempos, por lo que tanto el piloto como el coche tenían que contar con una preparación a la altura de las circunstancias, algo que se vio reflejado en la puesta a punto de este Volkswagen Golf tan especial que sigue vivo a día de hoy.

A nivel estético pocas son las diferencias que encontraremos con un Golf de segunda generación estándar, a excepción de una clara decoración -y preparación- propia de las carreras. Sin embargo, es la mecánica del compacto alemán la que realmente llama la atención, puesto que este Golf esconde en sus entrañas dos motores capaces de ofrecer unas prestaciones propias de cualquier superdeportivo actual.

En su interior nos encontramos con dos propulsores de 1.8 litros -el mismo que utilizaba el GTi de la época- y cuatro cilindros que, gracias a la presencia de un turbo KKK con soplado a 1.6 bares en ambos motores, el Golf gozaba de una potencia total de 652 CV. Dicha cifra se transmitía a un conjunto cuyo peso declarado era de apenas 1.020 kilogramos, algo que facilitaba una relación peso-potencia prácticamente perfecta. Al mismo tiempo, estaba equipado con una caja de cambios Hewland de competición, con el objetivo de generar un resultado perfecto.

Sin duda alguna, Volkswagen marcó un antes y un después con la creación de este Golf tan especial, el cual ha dejado su legado sobre los vehículos actuales y sus mecánicas 100% eléctricas. Pese a esto, la esencia de la competición no se ha perdido y podremos seguir disfrutando de cómo infinidad de equipos y coches intentan alzarse con la victoria de la Pikes Peak.

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