Cullinan Rolls Royce SUV Tuning
Mansory deja irreconocible al Rolls-Royce Cullinan en su última preparación
Mansory vuelve a la carga con el Rolls-Royce Cullinan en su versión Black Badge para dar una vuelta de tuerca al kit que presentaron el año pasado
El Rolls-Royce Cullinan no es precisamente un coche que invite a adentrarse en el mundo del tuning aunque empresas como Brabus o Novitec si se han atrevido con muy buen gusto a darle otra imagen a este SUV inglés. En el otro lado de la moneda se encuentra Mansory, siempre al borde de la polémica en sus preparaciones y por supuesto como la que realizaron el año pasado sobre el Cullinan, en mi opinión bastante hortera pero si te gusta lo llamativo…
Nuevamente y un año después Mansory presenta un nuevo kit estético y de potencia para el Rolls-Royce Cullinan Series II con especificación Black Badge, la cual os dejo que juzguéis vosotros mismos a través de las imágenes. Se trata del Mansory Emperor Signature, una evolución del anterior kit estético creado para el Cullinan en el que la fibra de carbono juega un papel muy importante.

En el frontal de Mansory Emperor Signature nos encontramos con un nuevo y llamativo parachoques delantero con splitter incluido el cual recibe, en sus extremos, luces diurnas que sirven de continuación a la firma lumínica que ofrece el grupo óptico instalado de serie en el Rolls-Royce Cullinan, otorgándole así y especialmente por la noche una mirada única en el mundo, algo que se acompaña con la gran parrilla delantera retroiluminada y todo ello acompañado de grandes entradas de aire. Siguiendo con el frontal, un poco más arriba se encuentra el capó de nueva factura fabricado en fibra de carbono para ayudar a aligerar el peso del conjunto.

En los laterales la fibra de carbono también aparece en numerosos lugares como son los distintos embellecedores o las branquias laterales de gran tamaño, así como los rediseñados faldones que sirven de nexo de unión entre los embellecedores aplicados a los pasos de rueda tanto delanteros como traseros. Precisamente bajo estos pasos de rueda se encuentran las llamativas llantas FR.15 en tamaño de 24 pulgadas y fabricadas en aluminio y cubiertas de fibra de carbono. En la zaga la fibra de carbono también hace acto de presencia en zonas como los alerones, embellecedores laterales y el voluptuoso parachoques trasero con un difusor que incluye en su zona central dos enormes salidas de escape.

Mansory ha respetado bastante el interior del Rolls-Royce Cullinan en su Emperor Signature, aunque aun así la tapicería es totalmente sustituida por piel con costuras en contraste así como motivos decorativos tanto en los paneles de las puertas como en el salpicadero. Esta decoración principal se combina con otros elementos con la fibra de carbono o las superficies en acabado pulido brillante.
A nivel mecánico recordemos que el Cullinan hace uso del bloque V12 de 6.75 litros que en su versión Black Badge aumenta su potencia hasta los 600 CV mientras que el par motor se fija en 900 Nm. Al igual que en su última preparación Mansory sigue utilizando su PowerBox así como una línea de escape totalmente nueva que aumenta la potencia del motor hasta los 720 CV mientras que el par motor hace lo mismo hasta los 1.020 Nm, cifras que permiten que esta mole llegue a los 100 km/h en solo 4,8 segundos y conseguir una velocidad máxima que se encuentra limitada a los 250 km/h.
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