El Mercedes-Benz GLE se revitaliza a través de un restyle que moderniza su imagen y tecnología
Tras un ciclo de tres años en el mercado el Mercedes-GLE presenta un restyle tanto para la carrocería convencional como coupé, así como motores actualizados
Con la Clase M Mercedes-Benz comenzó su andadura en el segmento de los SUV premium allá en un ya lejano 1997 y continua en nuestros días renombrada como GLE desde el año 2015, un modelo que introducía nueva generación a principios de 2023 y que ahora se enfrenta a un restyle que actualiza su imagen exterior pero especialmente su interior, donde encontraremos los cambios más significativos tanto a nivel de diseño como tecnológico.
Estéticamente el nuevo Mercedes-Benz GLE se presenta con un nuevo frontal que estiliza su imagen, cambiando sutilmente la forma de la gran parrilla delantera y de mayor manera las entradas de aire laterales ahora con un unión central entre ellas más pronunciada. Aprovechando este cambio Mercedes también ha introducido nuevo diseño para los faros, los cuales incluyen nueva firma lumínica a través de dos estrellas dispuestas horizontalmente acompañadas de una refinada iluminación ambiental de color azul. Destacar que con el nuevo GLE se comienza a ofrecer la nueva luz digital con tecnología micro-LED, con la que el campo de iluminación de alta resolución aumenta alrededor de un 40% y consume entorno a un 50% menos que su predecesor.

En los laterales del nuevo Mercedes-Benz GLE los cambios más significativos se centran en un nuevo patrón para las rejillas laterales además de nuevo diseño para los espejos retrovisores, los cuales incorporan una nueva base de espejo negra de alto brillo. En su zaga los cambios van en la línea de aportan un realce de su estética a través del grupo óptico, ahora y al igual que en el frontal incorporando dos de estrellas tridimensionales enmarcados en cromo, a la par que ambos faros se unen a través de una moldura negra que también sirve para enfatizar su anchura, no así en la versión coupé donde se recurre a una estética más deportiva. Con estos cambios además se añaden dos nuevo colores a la paleta y tres nuevos diseños de llantas en tamaño de 20 pulgadas.

Si accedemos a su interior veremos como en el nuevo Mercedes-Benz GLE se ha modificado la parte superior del salpicadero debido a la entrada del MBUX Superscreen, que en su versión estándar está compuesto por tres pantallas de 12,3 pulgadas. Esto ha significado que las anteriores salidas de aire en forma cuadrada pasan a ser ovaladas las situadas en la zona central y redondas en los extremos. A esto tenemos que sumar nuevos colores para su tapicería que estarán disponibles en función del acabado elegido así como nuevos patrones para las propias tapicerías, como el diseño 3D con elegantes costuras mocasín.

A parte del nuevo diseño los ocupantes del Mercedes-Benz GLE se beneficiarán con este restyle de un amplio compendio de tecnologías como, por ejemplo, el MBUX Augmented Reality for navigation con el que se superpone información gráfica de navegación y tráfico sobre imágenes en vivo, algo que según Mercedes resultará especialmente útil en situaciones como puede ser salidas complejas de una autopista o de entrada a una ciudad. Además disfrutarán de un interior cuya sensación de amplitud ahora se verá aumentada gracias a la incorporación como parte del equipamiento de serie del techo solar panorámico, sin olvidarnos de un maletero que registra 630 litros de capacidad (hasta 825 litros con asientos traseros ajustables) ampliables a 2.055 litros si abatimos los asientos de la segunda fila en proporción de 40:20:40.

Mecánicamente el nuevo Mercedes-Benz GLE también trae novedades en unos motores que ya sean diésel o gasolina todos equiparán tecnología mild-hybrid. En el lado gasolina la opción más potente corre a cargo del bloque V8 del GLE 580 4MATIC, con una potencia que aumenta hasta los 537 CV y un par máximo que también hace lo mismo hasta los 750 Nm, además de contar con modificaciones que lo preparan antes futuras normas de emisiones; un escalón por debajo está el gasolina de seis cilindros correspondiente al GLE 450 4MATIC, con una potencia que se mantiene pero con un par motor que aumenta en un 12% para llegar hasta los 560 Nm; y por último tenemos al híbrido enchufable GLE 450e 4MATIC que toma como base al seis cilindros anterior, aumentando su potencia en 74 CV respecto a su predecesor y registrando una autonomía totalmente eléctrica de 106 kms según WLTP.

En el lado diésel tenemos a los GLE 350d 4MATIC y el GLE 450d 4MATIC, los cuales por primera vez recurren a un bloque diésel de seis cilindros además de encontrarse equipados con catalizador eléctrico de calefacción, traduciéndose esto último en que el sistema de escape llega al rango óptimo de temperatura desde el principio y asegura que la temperatura se mantenga dentro del rango deseado durante todo el ciclo de conducción. A esto tenemos que sumar otras mejoras como revestimientos de cilindros Nanoslide, una tecnología que la marca usa en Fórmula 1, y pistones de acero de alta tecnología con refrigeración por vibrador.
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