Clase C Mercedes Coches Eléctricos
Mercedes-Benz inicia la producción del Clase C eléctrico en Hungría
Mercedes-Benz avanza en la transición hacia la movilidad eléctrica sin renunciar a la eficiencia y adaptabilidad de su red industrial global.
Mercedes-Benz acaba de inaugurar de forma oficial la ampliación de su planta húngara ubicada en la localidad de Kecskemét. Estas instalaciones se consolidan así como las de mayores dimensiones de la compañía en toda Europa. Con esta expansión, la superficie del complejo ha pasado de 200 a 440 hectáreas, incorporando dos nuevos edificios para carrocería y líneas de ensamblaje, una segunda planta de prensas, un moderno taller de pintura y una instalación para el montaje de baterías. La inversión ha ascendido a mil millones de euros y en la ceremonia de inauguración ha estado presente el nuevo primer ministro del país, Péter Magyar.
Desde Mercedes-Benz explican que esta ampliación de la planta húngara va a incrementar de forma notable la resiliencia y flexibilidad de la red global de producción de la compañía. Según aseguran, estas instalaciones representan el futuro de la producción para la marca: inteligente, conectada, digital y enfocada en eficiencia, calidad y sostenibilidad. De este modo es posible fabricar de manera competitiva modelos como el GLB y el nuevo Clase C eléctrico, al tiempo que se fortalece toda la red productiva de la marca.

Actualmente, alrededor de 5.000 empleados trabajan en Kecskemét, donde se producen el Clase A de combustión y el GLB eléctrico. Con esta nueva expansión, en la planta se ha iniciado también la producción del nuevo Clase C eléctrico. El fabricante alemán ha realizado un acto simbólico de inicio de su fabricación y a partir de ahora se centrará en escalar su producción. En el futuro, también se sumará la versión compacta de la Clase G.
La nueva berlina eléctrica de Mercedes-Benz
El nuevo Clase C eléctrico, presentado globalmente el pasado mes de abril, ofrece una alternativa más baja y aerodinámica al SUV GLC. Comparte la plataforma MB.EA-M con sistema de 800 voltios, una batería de 94 kWh, potencia de carga de hasta 330 kW y 360 kW de potencia total. Su autonomía puede alcanzar los 762 kilómetros bajo el ciclo de homologación WLTP. Incorpora un propulsor eléctrico en el eje trasero con transmisión de dos velocidades y, en las versiones AMG, motores de flujo axial.
Un aspecto que conviene destacar es que componentes esenciales, como piezas de carrocería y baterías de alta calidad, se van a fabricar directamente en esta planta húngara como consecuencia de su ampliación, lo que acorta las cadenas de suministro y mejora la flexibilidad y capacidad de respuesta ante las demandas del mercado.

La nueva sección de la planta está dedicada exclusivamente a vehículos eléctricos, mientras que la anterior permite una producción flexible de modelos de combustión y eléctricos en la misma línea de ensamblaje. Mercedes-Benz busca crear enlaces productivos con otras fábricas europeas, como Rastatt en Alemania, y explora la posibilidad de trasladar parte de la producción del exitoso GLC a Hungría, según reportes recientes.
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