Prueba Toyota Yaris Cross: fiel a la receta Toyota

Prueba Toyota Yaris Cross: fiel a la receta Toyota

Escrito por: Alvaro Avilés    2 febrero 2022     10 minutos

Hemos puesto a prueba el Toyota Yaris Cross, un SUV urbano con mecánica híbrida que promete unos consumos reducidos y una gran habitabilidad

Si piensas en un coche híbrido, probablemente Toyota sea la primera marca que se te venga a la cabeza. No es fácil conseguir eso, y es que como ha hecho Coca-Cola en el mercado de refrescos, la marca japonesa ha conseguido que su nombre se vincule a una de las tecnologías más importantes en la movilidad del presente.

Echando un vistazo a las cifras de ventas en el continente europeo, es sencillo darse cuenta de que los SUV están de moda. Sin ir más lejos, el coche más vendido en España durante el pasado año fue el Seat Arona, un modelo que probamos el año pasado y del que ya te ofrecimos una completa guía de compra.

Por ello, es fácil darse cuenta de las características que debe tener un coche para convertirse en un superventas: tener unas dimensiones comedidas, estética SUV, un completo equipamiento tecnológico y, si tiene las ventajas de la Etiqueta ECO o Etiqueta 0 de la DGT, mejor que mejor.

Toyota lleva años acumulando grandes resultados en los rankings de matriculaciones, por lo que sabía lo que necesitaba un modelo con las anteriores características en su gama. Tras cocinarse a fuego lento, el Toyota Yaris Cross ha sido su interesante propuesta, un pequeño SUV basado en la plataforma del Yaris pero con una estética aventurera y una mayor habitabilidad.

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Totalmente diferenciado del Yaris

Cuando nos ponemos delante del Toyota Yaris Cross, nos cuesta creer que comparte plataforma con el Yaris , y es que parece mucho más grande y musculoso. De hecho lo es, y es que el hermano más aventurero del utilitario japonés es 24 cm más largo, 6 cm más alto y casi 2 cm más ancho. Lo que sí se mantiene idéntico es la distancia entre ejes, por lo que su mayor longitud se consigue gracias a los largos voladizos que encontramos en ambos extremos de la carrocería.

En el apartado estético, el Toyota Yaris Cross queda completamente desmarcado de su hermano pequeño. La parte frontal cuenta con unas formas muy cuadradas que ayudan a darle ese aspecto robusto y musculoso.

Los faros en disposición horizontal quedan completamente en los extremos del capó y, con un fondo en color negro, se funden a la perfección con el color negro de la carrocería. Más abajo, tendemos unos peculiares faros Led verticales que actúan como luz diurna.

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Nuestra unidad de pruebas iba equipada con el acabado Adventure, el más completo de la gama. Como su propio nombre indica, este añade un aspecto más off-road al Toyota Yaris Cross, por lo que encontraremos elementos como una parte baja del paragolpes frontal en contraste con el resto de la carrocería que simula ser un cubre cárter.

En la vista lateral, llaman la atención las llantas de 18 pulgadas en color negro acogidas en los ya típicos pasos de rueda cuadrados que montan los SUV de marca. En la parte baja de las puertas, tenemos una poderosa protección de plástico con una moldura en combinación con el color del techo y el logo del modelo.

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En la zaga, encontramos unas ópticas traseras que recorren todo el ancho de la parte trasera y terminan abrazando las anchas caderas del modelo. Al igual que en la parte delantera, tendremos un protector metálico que simula una protección para los bajos del coche.

Las opciones de personalización que Toyota ofrece en el Yaris Cross son realmente amplias, por lo que podremos elegir elementos como la carrocería en doble tono. Nuestra unidad iba vestida con un elegante color negro en contraste con un atractivo dorado. Por poner un pero al acabado, el escalón que deja la segunda capa de pintura respecto a la primera se nota perfectamente –sobre todo en el pilar C-, por lo que parece que en vez de pintura, hemos utilizado un vinilo líquido para cambiar de color la mitad del coche.

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Más amplitud que en el Yaris

Es cuando abrimos la puerta del Toyota Yaris Cross cuando más nos damos cuenta de que estamos ante un descendiente directo del Yaris. El interior es prácticamente idéntico, por lo que tenemos un puesto de conducción cómodo y bien resuelto, una consola central sencilla con mandos físicos para el climatizador (gracias Toyota) y unos asientos idénticos a los del CH-R, que ofrecen una comodidad y un agarre lateral sobresalientes.

Uno de los grandes objetivos del Toyota Yaris Cross es el de ofrecer una habitabilidad superior a aquellos que necesiten un coche de dimensiones comedidas para toda la familia. Realmente es así, y es que en la parte trasera tenemos espacio suficiente para las piernas, una altura para la cabeza sobresaliente y una anchura idónea para que dos personas viajen con comodidad.

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Una de las cifras que más sorprenden en términos de amplitud es el volumen de su maletero, y es que con sus 390 litros de capacidad, se coloca al nivel de modelos de un segmento superior y deja atrás a rivales como el Hyundai Kona (376 litros) o el Kia Stonic (352 litros).

Siguiendo con la zona de carga, hay que mencionar la buena idea de cubrir con alfombrillas de goma tanto el suelo del maletero como el respaldo de los asientos traseros, y es que se pueden limpiar fácilmente y evitan manchar estas zonas. No todo iban a ser piropos, y es que la endeble bandeja que cubre el espacio no es propia de un coche de este precio.

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Un sistema de tracción integral muy inteligente

El Toyota Yaris Cross cuenta bajo su capó con un sistema híbrido que ha recorrido millones de km en los modelos de la marca desde hace más de 20 años y que ya va por su cuarta generación.

Bajo el capó, cuenta con un motor de gasolina de tres cilindros que desarrolla una potencia de 92 CV que, trabajando en conjunto con el motor eléctrico, desarrolla una potencia conjunta de 116 CV y 120 Nm de par. Para transmitir esta potencia al asfalto, el SUV urbano de Toyota recurre a la habitual transmisión de engranaje planetario de sus modelos híbridos.

Una de las grandes ventajas del Toyota Yaris Cross con el acabado Adventure es que cuenta con el sistema de tracción total inteligente AWD-I. Este, lejos de ser un sistema de tracción integral tradicional con un diferencial delantero y otro en la parte trasera, cuenta con un pequeño motor eléctrico de tan sólo 7,4 CV en el eje posterior.

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Lejos de estar pensado para ofrecer unas capacidades superiores fuera del asfalto, ha sido concebido para permitir que el Toyota Yaris Cross AWD-I sea más eficiente que las versiones con tracción delantera. El pequeño motor eléctrico se acciona principalmente en las arrancadas, por lo que si estamos en una superficie de baja adherencia, reduce en gran parte las pérdidas de motricidad y, por tanto, el consumo.

A pesar de que este sistema está concebido para que el Toyota Yaris Cross sea menos tragón y no para hacer una conducción todoterreno, cuenta con un sistema de descenso de pendientes capaz de retener al coche sin necesidad de tocar el freno.

El Toyota Yaris Cross a prueba: ¿Qué tal se comporta?

Una vez que nos ponemos al volante del Toyota Yaris Cross destacan dos virtudes sobre el resto: la suavidad y su maniobrabilidad. El SUV urbano de la marca nos deja claro desde el primer momento que su hábitat natural es la ciudad, y es que cuenta con una visibilidad muy buena y un radio de giro que permite maniobrar a la perfección incluso en los espacios más reducidos.

Conducir este tipo de coches requiere un cierto periodo de adaptación, y es que su transmisión nos deja muy claro en todo momento cómo debemos conducir. El Toyota Yaris Cross se conduce con calma, y es que si le clavamos las espuelas y pisamos con decisión el acelerador, la transmisión dispara las revoluciones y, como si de una scooter se tratase, reverbera un sonido realmente molesto al interior.

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Los 116 CV que desarrolla el sistema híbrido son suficientes para que el coche se mueva con soltura pero, penalizados por la transmisión, parecen unos cuantos menos cuando le buscamos las cosquillas a la hora de, por ejemplo, hacer un adelantamiento.

Es por ello que el Toyota Yaris Cross invita a conducir de una forma tranquila, de forma que conseguir unos consumos de alrededor de alrededor de 5,5 l/100 km -1 décima más en el consumo mixto de nuestra prueba-, es totalmente asequible.

A pesar de que el tren motriz es todo lo contrario a la deportividad, el chasis del Yaris Cross sorprende con un comportamiento ágil y un aplomo propio de segmento superior, por lo que en caso de tomar una curva con alegría, el coche la traza sin protestar.

Un equipamiento muy completo en el acabado Adventure

En nuestra prueba del Toyota Yaris Cross, hemos tenido la oportunidad de conducir el acabado Adventure, el más completo de la gama.

Para justificar un sobreprecio de alrededor de 4.000 euros respecto a la variante más básica de la gama, el acabado Adventure cuenta con un generoso catálogo de equipamiento de serie: llantas de aleación de 18 pulgadas, cristales oscurecidos, cámara de visión trasera, climatizador bizona, asientos delanteros calefactados, cuadro de instrumentos digital, sistema de carga inalámbrica para el Smartphone…

Mención especial recibe el nuevo sistema de infoentretenimiento Toyota Smart Connect con su pantalla táctil de 9 pulgadas. Este cuenta con una nueva interfaz mucho más moderna e intuitiva que en anteriores modelos y unos botones a ambos lados del monitor que quedan mucho mejor integrados. Además, es compatible con el sistema Android Auto o Apple Car Play, pudiendo vincular nuestro teléfono inalámbricamente.

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En cuanto a su elenco de asistentes a la conducción, el Toyota Yaris Cross cuenta con sistema de mantenimiento en carril, alerta de colisión con frenada de emergencia, alerta de tráfico cruzado trasero o control de crucero adaptativo.

También entra dentro del pack el asistente de luz en carretera. Esto ha sido uno de los puntos más negativos de nuestra prueba del Toyota Yaris Cross, y es que su errático comportamiento activa las luces de largo alcance cuando no toca. Esto se traduce en deslumbramientos constantes a los coches que vienen de frente, por lo que después de recibir unas cuantas ráfagas en señal de protesta, nos obligará a desconectarlo.

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¿Es una buena compra?

El Toyota Yaris Cross aterrizó el pasado año en uno de los segmentos más complicados del mercado, y es que la cantidad de rivales que tiene y las ventas que estos acumulan, le ponen las cosas realmente difíciles.

Sin embargo, el legado de los híbridos de Toyota es una garantía, por lo que no hay duda de que este coche se venderá bien. La decisión es sencilla: si te encanta su estética, el espacio que ofrece un Yaris no es suficiente para ti y, sobre todo, no te importan los 7.000 euros de diferencia respecto a su hermano pequeño, el Toyota Yaris Cross puede ser una buena compra.


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