Un reciente estudio muestra el alto nivel de satisfacción de los conductores de un camión eléctrico

Javier Cantagalli     16 mayo 2026     2 min.
Un reciente estudio muestra el alto nivel de satisfacción de los conductores de un camión eléctrico

Una encuesta realizada recientemente por el Instituto alemán Oeko-Institut entre 57 empresas de transporte que llevaban al menos un año utilizando camiones eléctricos pesados en sus operaciones diarias, no deja lugar a dudas: el 93 por ciento de las compañías considera que los camiones con sistema de propulsión totalmente eléctrico son una alternativa fiable y rentable frente a los vehículos diésel convencionales.

Este estudio se enmarca en el proyecto ELV-Live, financiado por el Gobierno federal de este país centroeuropeo, centrado en valorar la aceptación real de este tipo de camiones tras un uso prolongado. Previamente, en febrero, el mismo instituto había consultado a 200 profesionales de logística y, en aquella ocasión, el 61 por ciento ya contemplaba la posibilidad de adquirir camiones eléctricos, aunque solo el 28 por ciento tenía planes firmes de adopción de aquí a 2030. Ahora, el foco se ha puesto en las compañías pioneras que ya operan estos vehículos, muchos de los cuales disponen del eActros 600 de Mercedes-Benz.

Entre las principales ventajas que destacan los usuarios consultados cabe destacar la exención de peajes para camiones eléctricos y los bajos costes de la electricidad en comparación con el diésel, factores clave para su rentabilidad. Además, los encuestados valoran muy positivamente su fiabilidad técnica, que consideran incluso superior a la de los camiones diésel convencionales. El confort de conducción es otro aspecto muy elogiado.

Todavía queda trabajo por hacer

A pesar de estos resultados positivos este estudio señala la existencia de algunos obstáculos para una adopción masiva de este tipo de camiones. Los altos costes de adquisición y las dificultades burocráticas y financieras para ampliar la infraestructura de carga, así como la mejora de las conexiones a la red eléctrica siguen siendo un freno para la transición hacia la movilidad eléctrica en el transporte de mercancías de larga distancia.

Las compañías consultadas también critican la infraestructura de carga pública, que consideran insuficiente. Muchos puntos no están adaptados para su uso por camiones eléctricos, además los precios son elevados y falta flexibilidad. Por ello, demandan más estaciones específicas para camiones, mayor espacio, tarifas más asequibles y transparentes, y la posibilidad de reservar puntos de carga.

Man Service Charge Go

En cualquier caso, existen múltiples motivaciones para incorporar estos vehículos a las flotas de las empresas de transporte, empezando por el ahorro en costes energéticos y peajes, sin olvidar tampoco el cumplimiento de objetivos ambientales y climáticos, la presión de los clientes y la necesidad de modernizar la flota de cara al futuro.

En conjunto, las 57 empresas encuestadas operan alrededor de 300 camiones eléctricos y la opinión mayoritaria entre todas ellas es que, para 2030, estos vehículos formarán parte habitual de su parque móvil.

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