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Tesla Model 3 Premium Gran Autonomía Tracción Trasera: la versión que pone la eficiencia por delante de todo con 750 km de autonomía
El coche eléctrico ha avanzado tanto en los últimos años que hablar únicamente de potencia empieza a tener cada vez menos sentido. La verdadera batalla está ahora en la eficiencia, conseguir más autonomía no necesariamente a base de montar baterías cada vez mayores, sino utilizando mejor cada kilovatio hora disponible. Y ahí es precisamente donde este Tesla Model 3 Premium Gran Autonomía Tracción Trasera quiere marcar diferencias.
La receta parece sencilla, un único motor, propulsión trasera, una aerodinámica muy trabajada y una gestión energética que permite homologar 750 kilómetros de autonomía WLTP. A ello suma unas prestaciones más que suficientes para cualquier circunstancia y el equipamiento más completo asociado a las versiones Premium del Model 3.
Y después de conducirlo, se entiende rápidamente dónde está el sentido de esta versión. No necesita recurrir a cifras de aceleración desorbitadas para sentirse rápido, y tampoco transmite la sensación de estar sacrificando prestaciones en favor de la autonomía. Simplemente parece haber encontrado un punto de equilibrio especialmente interesante.

320 CV y tracción trasera: no hace falta más
Frente a la tentación habitual de asociar un eléctrico de altas prestaciones con dos motores y tracción total, Tesla apuesta aquí por una configuración mucho más racional. El Model 3 Premium Gran Autonomía Tracción Trasera utiliza un único motor eléctrico situado sobre el eje posterior que desarrolla 235 kW, equivalentes a 320 CV.
La ausencia de un segundo motor permite simplificar el sistema de propulsión y mantener contenido el peso. Tesla declara para esta variante una masa de 1.822 kg. El resultado es precisamente uno de los puntos fuertes del coche: un consumo combinado homologado de 13,6 kWh/100 km.
Pero eficiencia no significa renunciar a prestaciones. El Model 3 acelera de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos y alcanza 201 km/h de velocidad máxima. Son cifras que hace no muchos años habrían pertenecido a una berlina deportiva de gasolina y que aquí llegan acompañadas de la respuesta inmediata característica de un motor eléctrico.
En nuestra prueba, esa cifra de aceleración casi pasa a un segundo plano. Lo que más convence es la facilidad con la que entrega la potencia: basta una presión sobre el acelerador para ganar velocidad con contundencia y sin interrupciones. Para incorporarse a una vía rápida o afrontar un adelantamiento, los 320 CV parecen bastante más que suficientes.

Hasta 750 kilómetros: el gran argumento
El número que inevitablemente acapara la atención es 750 kilómetros WLTP. Es la autonomía homologada de esta configuración y, sobre todo, una cifra que coloca el foco de esta versión en algo muy diferente a la aceleración.
Conviene recordar que WLTP es un ciclo de homologación y no una promesa de autonomía real. Tesla advierte expresamente de que la distancia disponible depende de factores como la velocidad, las condiciones meteorológicas o los desniveles del recorrido.
Aun así, el dato sirve para entender hasta qué punto Tesla ha centrado el desarrollo de esta versión en la eficiencia. Los 13,6 kWh/100 km homologados son especialmente bajos para una berlina de 4,72 metros, cinco plazas y más de 300 CV.

Y es precisamente al volante cuando la autonomía deja de parecer únicamente una cifra de catálogo. Tener semejante margen cambia la relación con un eléctrico, uno puede concentrarse más en conducir y menos en consultar constantemente los kilómetros que quedan en la batería.
Ahí está probablemente su mayor atractivo frente a versiones más potentes o con tracción integral. Para un conductor que realice muchos kilómetros por carretera y autovía, disponer de un solo motor no supone una renuncia importante en prestaciones, pero sí permite sacar el máximo partido posible a la energía almacenada.
Un Model 3 mucho más maduro
El actual Model 3 mantiene unas proporciones muy similares a las del modelo que revolucionó el mercado de las berlinas eléctricas, aunque la profunda evolución introducida por Tesla ha refinado buena parte del conjunto.
Mide 4,72 metros de longitud, 1,85 metros de anchura y 1,44 metros de altura, con una distancia entre ejes de 2,875 metros. Son dimensiones que lo sitúan de lleno entre las berlinas medias y permiten combinar una carrocería relativamente baja y aerodinámica con espacio para cinco ocupantes.
La silueta sigue estando claramente condicionada por la aerodinámica: morro bajo, superficie frontal limpia, parabrisas muy tendido y una caída progresiva del techo hacia la zaga. No hay elementos decorativos innecesarios porque buena parte de la eficiencia del Model 3 se construye precisamente reduciendo las resistencias al avance.

Desde el puesto de conducción, esa carrocería baja también ayuda a que el coche se sienta muy asentado sobre el asfalto. No estamos ante el planteamiento radical del Performance, pero la dirección rápida y el centro de gravedad bajo hacen que el Model 3 responda con mucha naturalidad cuando la carretera empieza a enlazar curvas.
También resulta práctico. km77 cifra el maletero trasero en 425 litros y añade otros 88 litros bajo el capó delantero, un espacio especialmente útil para guardar cables de recarga u objetos que interesa mantener separados del equipaje principal.
Minimalismo llevado hasta sus últimas consecuencias
Si exteriormente Tesla ha ido evolucionando el Model 3 sin alterar su concepto, dentro mantiene una interpretación del automóvil muy particular. Apenas hay botones físicos y prácticamente todas las funciones se concentran en la gran pantalla central.
Y aquí la experiencia de uso sigue siendo muy Tesla. Durante los primeros kilómetros hay que acostumbrarse a buscar en la pantalla funciones que en otros coches siguen teniendo un mando específico. Una vez interiorizada esa lógica, el funcionamiento resulta rápido, aunque la apuesta por eliminar controles físicos continúa siendo una cuestión de gustos.
El habitáculo también juega mucho con la sensación de amplitud. El salpicadero extremadamente limpio, las grandes superficies acristaladas y el techo panorámico crean un ambiente muy diferente al de una berlina tradicional.

Al circular, además, el silencio propio de la mecánica eléctrica pone especialmente en evidencia cualquier ruido aerodinámico o de rodadura. Y es aquí donde se aprecia uno de los avances del Model 3 actual: el coche transmite una sensación de aislamiento y refinamiento claramente acorde con esa denominación Premium.
Carga rápida de hasta 250 kW
La autonomía es solo una parte de la ecuación cuando se utiliza un eléctrico para viajar. La otra es cuánto tiempo necesita para recuperar energía.
Esta versión admite una potencia máxima de carga en corriente continua de 250 kW, mientras que en corriente alterna llega a 11 kW.
Como sucede con cualquier eléctrico, alcanzar la potencia máxima depende de múltiples variables, entre ellas el estado de carga y la temperatura de la batería. Tesla recuerda también que tanto la autonomía real como el rendimiento de carga pueden variar según el tipo de Supercargador, la configuración del vehículo, la temperatura o las condiciones meteorológicas.
A ello se suma una de las ventajas tradicionales de la marca: la integración entre el vehículo, el navegador y la infraestructura de recarga. Es uno de esos apartados que se valora especialmente cuando se utiliza el coche y no simplemente cuando se analiza una ficha técnica, porque reduce buena parte de la planificación asociada a los desplazamientos largos en eléctrico.
El Model 3 para hacer kilómetros
Después de años en los que el automóvil eléctrico ha utilizado aceleraciones fulgurantes como uno de sus principales argumentos comerciales, este Model 3 plantea algo bastante más interesante: demostrar hasta dónde puede llegar un eléctrico cuando la prioridad es la eficiencia.
Los 320 CV permiten seguir hablando de un coche rápido, pero no son el centro de la propuesta. Lo importante son los 13,6 kWh/100 km homologados, los 750 kilómetros WLTP y los 250 kW de potencia máxima de recarga.
Y después de probarlo, probablemente esa sea también la mejor manera de entender esta versión. No sales del coche pensando en sus 320 CV, aunque los tenga. Sales pensando en lo fácil que resulta disponer de esas prestaciones mientras, sobre el papel, sigue ofreciendo una de las autonomías más destacadas de la gama.
Eso convierte al Tesla Model 3 Premium Gran Autonomía Tracción Trasera en una de las configuraciones más coherentes del Model 3. Quien busque aceleraciones extremas seguirá encontrando en el Performance una propuesta mucho más espectacular. Quien necesite tracción total puede recurrir a una versión Dual Motor. Pero para viajar, hacer muchos kilómetros y aprovechar al máximo cada carga, la combinación de un solo motor, propulsión trasera y máxima autonomía tiene mucho sentido.
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