6 abril 2012 Fórmula 1, Normativa

Todos sabemos que ser ingeniero de un equipo de la Fórmula 1, es un trabajo que está al alcance de muy poquitos en este mundo, pero viendo el vaivén de las normativas que impone la FIA, lo que antes me daba envidia, ahora me da cierta pena.

Y es que no se explica por qué, para la FIA lo que hoy es blanco, mañana es negro y tampoco tengo muy claro quién o en qué circunstancias se dictan las reglas de cada una de las temporadas, porque la cruzada de la FIA contra los difusores soplados es alarmante.

Este año, por razones que aún no logro entender, la FIA decidió que el famoso difusor soplado, un artilugio que permite utilizar los gases del escape para generar fuerza aerodinámica, quedaba totalmente prohibido, algo que obligaba a los ingenieros de los equipos a rediseñar ciertos componentes de los monoplazas.

Pero en vez de acatar las normas al pie de la letra, los ingenieros se las arreglaron para que, sin incurrir en penalizaciones por no cumplir las normas establecidas, conseguir un efecto similar, sin el uso de un difusor soplado propiamente dicho.

Ante esta situación, la FIA con Charlie Whiting a la cabeza, vuelven a la carga y han admitido que es probable que tengan que cambiar las reglas de los escapes una vez más en 2013:

Los ingenieros no se olvidan de los inventos que les han dado resultados, saben que tenían beneficios y todavía hay cierto margen para el desarrollo en esta área y no podemos borrar los recuerdos de los ingenieros, pero para 2013 la reglamentación será mucho más dura por lo que esperamos impedir la proliferación de los escapes soplados.

Vía | CarAndDriver


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  1. Bitacoras.com 7 abril 2012

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