8 mayo 2007 Fórmula 1

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Una de las mayores injusticias de la F1. Y no es que la muerte sea o no merecida, pero hace ya 25 años, nos dejó uno de los más grandes pilotos de F1 de todos los tiempos. Gilles Villeneuve moría en un absurdo accidente en la clasificación para el GP de Bélgica de 1982. Un roce con el coche de Jochen Mass fue lo que sacó volando a su Ferrari por los aires en un impacto violentísimo que dejó a la F1 sin una de sus más grandes estrellas.

Este canadiense nacido en Quebec, debutó en el GP de Inglaterra en 1977 (irónicamente haciendo equipo con Jochen Mass). Siempre luchador, no dudaba en todo tipo de riesgo en los sobrepasos y le dió a Ferrari, equipo donde militó hasta su muerte, muchísimas satisfacciones, pero también la cuota más alta de coches destruídos que nunca habían tenido.

De 68 carreras, tuvo 6 victorias, subió 14 veces al podio y tuvo 2 pole positions. Podríamos poner miles de fotos de Gilles aqui para conmemorarlo, pero me quedo con su espectacular lucha contra Rene Arnoux en el GP de Francia y por su calidad humana resaltada por muchos pilotos que lo acompañaron.

Nunca creo que pueda herirme seriamente; si uno cree todo el tiempo que eso pasará ¿cómo podría uno hacer este trabajo? Si uno piensa en un accidente entonces no se hace lo posible por ir más rápido. Y si no se trata de ir más rápido, usted no es un piloto de carreras. Para mi, algunos en F1 no son pilotos; sólo conducen coches de carrera y eso es todo. Hacen la mitad del trabajo. Y ahí es cuando me pregunto ¿para qué lo hacen?

¡Hasta siempre Gilles!


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