16 agosto 2012 Escuderías

No hay duda de que los tiempos que corren no son los mejores y que cada quien tiene que ajustarse el cinturón en sus respectivas actividades. Las carreras, rodeadas del glamour y de los personajes del jet-set, tampoco quedan al margen; desde la Fórmula 1 a las categorías americanas y pasando por muchas europeas, todos tienen algo que decir de cara a recortar costes.

La IndyCar también se abocará a bajar los costes de poner en pista a cada uno de sus mnoplazas. Para ello, la categoría americana ya piensa en una serie de medidas a ponerse en práctica el año que viene, entre ellas, reducir el número de días de pruebas libres entre carreras y cambiar la manera en que esas pruebas son administradas.

Los nuevos monoplazas con carenado de IndyCar entrarán en su segundo año de uso, con un reglamento que casi no introducirá modificaciones para el 2013, por lo que tanto los equipos como los directivos, han considerado que no tenía mucho sentido seguir con tantos días de pruebas durante el año.

Y es que haciendo un poco de matemáticas, el ahorro es considerable; teniendo en cuenta que una sesión de pruebas de un solo día de un IndyCar debe movilizar un presupuesto que oscila en el equivalente a 40.000 euros, si en vez de 15 días se utilizan solo 10, el ahorro será de 200.000 euros.

Como siempre ocurre en estos casos, ya lo hemos visto en Fórmula 1, los equipos con mayor presupuesto han resistido estos cambios destinados a bajar los costes. Por suerte, la razón ha imperado por sobre lo demás y la IndyCar afrontará un año 2013 de ahorro de dinero en todos los frentes.

Vía | Speed


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