25 septiembre 2012 Pilotos, WRC

Una vez más vemos como el dinero influye cada vez más en los deportes del motor. Si ya en la Fórmula 1, prima más el patrocinador que lleva detrás un piloto que su calidad, imaginaos lo que puede pasar en una competición como el Mundial de Rallyes, que pasa por un momento crítico.

El último al apuntarse al carro del dinero, ha sido el piloto árabe Khalid Al Qassimi, que gracias al acuerdo de patrocinio que tiene Citröen con Abu Dhabi, opta a sentarse al volante de un DS3 en 2013.

Pero ésta no es la primera vez que Citröen se rinde ante el poder del dólar, esta temporada Nasser Al-Attiyah corre con un DS3 WRC pagado por los petrodólares.

Que quede claro que no critico esta práctica, al fin y al cabo los equipos han de sobrevivir de alguna manera, y Citröen ha perdido su pilar económico, ya que parece que la ruptura con el gobierno de Catar es total, por lo que la escudería francesa ha de buscar financiación extra para poder cerrar el presupuesto de 2013.

Según el periodista británico Martin Holmes, el acuerdo a cinco años vista alcanzado entre ambas partes ya se ha cerrado, y se hará público la próxima semana durante el Rallye de Alsacia, donde, a su vez, se producirá, previsiblemente, la última aparición de Al-Attiyah al volante de un vehículo de la marca del doble chevrón.

Vía | RevistaScratch


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