Nuevo Audi Q4 e-tron: más autonomía y tecnología para seguir siendo uno de los eléctricos de referencia

Antonio Roncero    @roncero_antonio    10 agosto 2026     15 min.
Nuevo Audi Q4 e-tron: más autonomía y tecnología para seguir siendo uno de los eléctricos de referencia

Probamos el renovado Audi Q4 e-tron, que mejora en eficiencia, autonomía, calidad y tecnología sin cambiar una fórmula que ya funcionaba muy bien. La versión performance vuelve a ser, en mi opinión, la más equilibrada de la gama.

Han pasado cinco años desde que me puse por primera vez al volante del Audi Q4 e-tron. Entonces titulé aquella prueba diciendo que era “el SUV eléctrico que me compraría”, porque  el Q4 ofrecía prácticamente todo lo que podía pedirle a un eléctrico familiar en aquel momento. Era espacioso, estaba bien construído, tenía un comportamiento magnífico y, con la batería grande, ya permitía plantearse los viajes con cierta tranquilidad, algo no tan fácil por aquel entonces. Pero cinco años en el mundo del automóvil siempre son muchos. Y con la evolución que estamos viendo en los coches eléctricos, en este caso  casi parecen una eternidad.

Por eso tenía especial interés en comprobar cómo ha envejecido el Q4 y, sobre todo, si las mejoras que Audi introduce ahora son suficientes para mantenerlo competitivo. La respuesta es que sí. El nuevo Audi Q4 e-tron 2026 no supone una renovación profunda. Audi ha trabajado precisamente en aquellos apartados donde el coche empezaba a acusar más el paso del tiempo: autonomía y eficiencia, sistema multimedia, presentación interior  y asistentes a la conducción. Y los cambios le han sentado realmente bien.

El «problema» con el que se encuentra el que hasta la llegada del futuro A2 e-tron a finales de año sigue siendo el modelo de acceso a la gama eléctrica de Audi es que mientras el Q4 ha evolucionado, sus rivales no se han quedado quietos. En 2021 el Audi destacaba con bastante claridad entre los SUV eléctricos premium de su tamaño. Ahora tiene que enfrentarse no solo a modelos como los BMW iX1 e iX2, Mercedes EQA, Volvo EX40 y EC40, sino también a coches como el Tesla Model Y, el renovado Skoda Enyaq, el Volkswagen ID.4, el Cupra Tavascan, el Ford Explorer o muchos otros  SUV eléctricos asiáticos que ofrecen muchísima tecnología, autonomía y equipamiento por precios muy competitivos.

Un diseño que necesitaba pocos cambios

Audi tampoco se ha complicado demasiado con el exterior. El Q4 sigue pareciendo un Q4, tampoco había que volverse locos. Los principales cambios afectan al frontal, con una nueva interpretación de la parrilla Singleframe pintada ahora en el color de la carrocería, paragolpes ligeramente rediseñados y algunos elementos modificados para mejorar la aerodinámica. También aparecen nuevos diseños de llantas, colores y posibilidades adicionales en iluminación. Los faros pueden contar con distintas firmas luminosas digitales seleccionables desde el MMI, mientras que detrás aparecen los pilotos OLED digitales de segunda generación capaces incluso de utilizar determinados gráficos para advertir a otros usuarios de situaciones potencialmente peligrosas. 

Audi Q4 2

Como decía, no son cambios revolucionarios, pero modernizan suficientemente la imagen. Y personalmente sigo pensando lo mismo que cuando apareció el Q4: sus proporciones están muy logradas. Con unos 4,6 metros de longitud, tiene un tamaño exterior razonable para moverse a diario sin renunciar a un interior realmente aprovechable. Y esta sigue siendo una de sus principales virtudes.

Aquí también hay que destacar lo bien que le funciona a Audi la fórmula Sportback en el mercado español. Normalmente, al hablar de un SUV coupé hay que asumir algún sacrificio práctico a cambio de una carrocería más deportiva, pero en este caso el compromiso es mínimo. La caída más pronunciada del techo mejora mucho la silueta del coche y también beneficia claramente a la aerodinámica: el coeficiente de resistencia es aproximadamente 0,26 frente a 0,28 del SUV, una diferencia que ayuda a explicar por qué el Sportback homologa unos kilómetros adicionales de autonomía, aunque no como para que este dato sea relevante.

Lo interesante viene cuando abres el portón. El Sportback ofrece 527 litros de maletero, incluso ligeramente más capacidad bajo la bandeja que el SUV, y sigue disponiendo de un portón enorme y una boca de carga muy aprovechable. La forma de la carrocería tampoco supone una pérdida relevante de espacio para las piernas detrás. Sí existe algo menos de altura disponible para la cabeza —unos cuatro centímetros según las mediciones—, pero en la práctica sigue siendo perfectamente utilizable por adultos de talla normal, salvando que el acceso a las plazas traseras es algo más cómodo en el SUV, por la línea descendente del techo.

Por dentro es donde más cambia el nuevo Audi Q4 e-tron

Si por fuera hay que fijarse algo más para descubrir las novedades, al abrir la puerta la evolución resulta bastante más evidente. El salpicadero se ha rediseñado alrededor de lo que Audi denomina digital stage, siguiendo la filosofía que estamos viendo en los últimos modelos de la marca. La instrumentación utiliza una pantalla de 11,9 pulgadas, mientras que el nuevo MMI central crece hasta las 12,8 pulgadas. Opcionalmente puede añadirse una tercera pantalla de 12 pulgadas frente al acompañante. Pero más importante que el tamaño de las pantallas es cómo funcionan. El anterior Q4 nunca fue un coche tecnológicamente pobre, ni mucho menos. De hecho, en nuestra prueba de 2021 ya destacábamos la claridad de la instrumentación y del sistema multimedia. Pero basta utilizar los últimos Audi para comprobar que la experiencia digital de la marca ha avanzado muchísimo.

El nuevo sistema One Connected Infotainment resulta más rápido, más intuitivo y visualmente bastante más moderno. La organización de los menús facilita encontrar las funciones principales y el asistente de voz Audi assistant permite manejar distintas funciones mediante lenguaje natural. Incluso integra ChatGPT para determinadas consultas. Todo esto puede parecer secundario cuando uno compra un coche, pero deja de serlo cuando tienes que convivir con él todos los días. Una pantalla rápida, con los menús bien organizados y en la que puedes llegar a una función sin realizar cuatro o cinco pulsaciones es mucho más importante que tener veinte aplicaciones que utilizarás dos veces durante toda la vida del vehículo. Lo único que sigue sin gustarme del todo es el funcionamiento del navegador del coche, con indicaciones que no siempre resultan fáciles de seguir. En este sentido prefiero utilizar la conexión inalámbrica, Apple CarPlay y mi app favorita, que es Waze. 

Audi Q4 Suv E Tron

También mejora la consola central, aparecen dos cargadores inalámbricos refrigerados de 15 W y Audi ha trabajado en materiales y revestimientos. El denominado Softwrap se extiende desde las puertas a lo largo del salpicadero y contribuye a crear una sensación visual de mayor calidad. Y aquí parece que el Q4 también experimenta un avance. Porque una de las pocas críticas que podían hacerse al modelo anterior es que, siendo un coche perfectamente bien ensamblado, algunas superficies y ciertos plásticos no transmitían la sensación premium que podía esperarse por su precio y por el hecho de ser un Audi. Ahora la presentación resulta más cuidada y el habitáculo está mucho más en línea con los Audi de última generación. De hecho, en su dossier de prensa, la marca anuncia como una de las novedades una mejora en la calidad de los materiales utilizados.

Más autonomía sin necesidad de montar una batería mayor

Audi mantiene las dos baterías conocidas, con 63 kWh brutos y 59 kWh útiles en la versión de acceso, y 82 kWh brutos y 77 kWh útiles en las versiones superiores. Lo que cambia para anunciar mayores autonomías es la eficiencia. El nuevo motor eléctrico trasero APP350 se combina con una electrónica de potencia actualizada cuyo inversor utiliza semiconductores de carburo de silicio. También se han introducido mejoras de software y cambios tan aparentemente pequeños como utilizar un lubricante de menor viscosidad en la transmisión. Sumando todas estas medidas, Audi habla de una mejora de eficiencia cercana al 10% respecto al modelo anterior.

Audi Q4 18

Puede parecer un simple dato técnico, pero en un eléctrico es precisamente el tipo de evolución que me parece más interesante. La solución para aumentar autonomía no debería consistir siempre en instalar baterías cada vez más grandes, pesadas y caras. Conseguir recorrer más kilómetros utilizando prácticamente la misma energía es una evolución mucho más inteligente. Entre esto, y la mejora en la aerodinámica, el resultado es que el Q4 Sportback e-tron puede alcanzar ahora hasta 592 km WLTP, mientras que el SUV llega hasta 578 km en las configuraciones más eficientes. Y esos aproximadamente 600 km homologados suben el listón respecto al modelo anterior, con unos 70 km adicionales, que no vienen nada mal.

Q4 e-tron performance: la versión que elegiría

El Q4 e-tron de acceso utiliza la batería pequeña y ofrece 150 kW (204 CV) y propulsión trasera. Por encima aparece el Q4 e-tron performance, que combina la batería de 82 kWh con un motor trasero de 210 kW (286 CV) y 545 Nm. Finalmente, el Q4 e-tron quattro añade un segundo motor para contar con tracción integral y ofrece 220 kW (299 CV). La elección más equilibrada parece clara: la variante pequeña puede tener mucho sentido para quien utilice fundamentalmente el coche en ciudad o recorridos interurbanos y cargue habitualmente en casa. Ofrece prestaciones más que suficientes y permite reducir considerablemente el precio de entrada. Pero para un coche que también vaya a utilizarse para viajar, el performance vuelve a ser la versión más recomendable, exactamente igual que sucede en otros eléctricos de Audi.

Por 5.600 euros adicionales frente al modelo básico no solo se obtiene más potencia, sino también pasar a la batería de 77 kWh útiles y disponer de más autonomía. Los 286 CV proporcionan además unas prestaciones más que suficientes para cualquier situación, sin necesidad de cargar con el peso, el consumo y el precio adicionales de la versión quattro si realmente no necesitas tracción total. El quattro tiene sentido para quien valore especialmente esa capacidad de tracción, circule habitualmente por zonas con climatología complicada o simplemente quiera las mejores prestaciones. Pero para la mayoría de los usuarios, el performance me parece la compra más lógica.

Audi Q4 6

También mejora la recarga. Las versiones con la batería grande admiten hasta 165 kW en corriente continua, suficientes para pasar aproximadamente del 10 al 80% en unos 28 minutos y recuperar hasta 185 km de autonomía en diez minutos en las condiciones adecuadas. La batería puede preacondicionarse automáticamente mediante el planificador de rutas o hacerlo manualmente desde el sistema multimedia. Y aquí es donde el Q4 e-tron se queda atrás respecto a sus rivales. Las plataformas eléctricas de 800 voltios ya permiten superar ampliamente los 200 kW e incluso acercarse o pasar de 300 kW en algunos coches. Aunque ojo, tampoco conviene quedarse únicamente con el pico de potencia, como explicamos en su momento en este artículo sobre la carga rápida.

En un viaje importa el tiempo real necesario para recuperar autonomía, y aquí la combinación de unos consumos contenidos, casi 600 km WLTP y una recarga del 10 al 80% claramente por debajo de media hora hace que el Q4 sea perfectamente utilizable para viajar. Además incorpora Plug & Charge, por lo que en cargadores compatibles basta conectar el cable para que el coche se identifique automáticamente, inicie la carga y gestione posteriormente el pago. Otro pequeño detalle que, cuando utilizas mucho la red pública, termina teniendo bastante valor.

El primer Audi con V2L y V2H

Hay además una novedad que no lo es tanto si miramos a sus competidores, pero de la que sí presume Audi: el Q4 es el primer modelo de la marca preparado para carga bidireccional. Mediante la función V2L puede suministrar hasta 2,3 kW a 230 voltios para alimentar dispositivos externos utilizando una toma situada en el maletero o un adaptador conectado al puerto de carga. Puedes conectar herramientas, pequeños electrodomésticos, cargar bicicletas eléctricas o utilizar el coche como fuente de electricidad durante una actividad al aire libre. Como decía, no es algo para sacar pecho, ya lo llevan de serie desde hace tiempo incluso algunos utilitarios eléctricos.

Audi Q4 Suv E Tron

También está preparado para Vehicle-to-Home (V2H), de forma que, utilizando una instalación compatible, la batería del vehículo puede funcionar como almacenamiento energético para una vivienda. De momento no se ofrece en España. Pero o si tienes placas solares en casa y el ecosistema V2H termina extendiéndose, disponer de una batería móvil de 77 kWh en el garaje abre posibilidades muy interesantes en un futuro.

Sigue conduciéndose como un Audi

El Q4 siempre ha sido uno de esos coches eléctricos que consiguen disimular bastante bien su peso. La posición de conducción resulta muy natural, la dirección es precisa y el coche mantiene un equilibrio muy conseguido entre confort y control de los movimientos de la carrocería.En carreteras de curvas se siente más ágil de lo que sugieren sus dimensiones y su peso. No pretende convertirse en un SUV deportivo, pero transmite confianza cuando aumentas el ritmo, con una dirección suficientemente directa y un tren delantero que entra en las curvas con precisión. Es uno de los apartados donde continúa marcando distancias frente a algunos eléctricos que pueden tener mejores cifras sobre el papel pero ofrecen un tacto de conducción bastante más artificial.

Audi Q4 10

A ello se suma el aislamiento acústico, especialmente bueno en autopista, y la entrega inmediata de potencia típica de un eléctrico. Con 286 CV, el performance resulta particularmente agradable porque tiene potencia de sobra para adelantar o incorporarse rápidamente a una autopista sin caer en esa búsqueda un tanto absurda de aceleraciones de superdeportivo que algunos fabricantes parecen considerar imprescindibles en cualquier vehículo eléctrico.

Audi también ha actualizado los sistemas de asistencia. Entre las nuevas funciones destaca el asistente de conducción adaptativo plus, capaz de ayudar en aceleración, frenada, mantenimiento de distancia y centrado de carril. Por encima de 90 km/h puede asistir además en los cambios de carril en autopista cuando el conductor activa el intermitente. Otra función interesante es la utilización de información online para mantener el vehículo correctamente posicionado incluso cuando las marcas de la calzada son difíciles de reconocer. También puede equipar un asistente de aparcamiento capaz de memorizar maniobras habituales.

Son mejoras que quizá no sean determinantes al configurar el coche, pero encajan precisamente con la filosofía de esta actualización: facilitar la vida cotidiana sin intentar impresionar mediante funciones que luego apenas se utilizan.

Cinco años después, sigue siendo muy buen coche; el problema son los rivales

El Q4 que probamos en 2021 llegó en un momento en el que todavía no existían demasiados SUV eléctricos premium realmente convincentes. Ahora la situación es completamente distinta. BMW tiene los iX1 e iX2, Mercedes juega con EQA y EQB, Volvo ofrece EX40 y EC40 y Tesla sigue poniendo encima de la mesa una combinación muy difícil de igualar entre espacio, eficiencia, prestaciones y precio con el Model Y. A ellos se unen alternativas como Skoda Enyaq y Enyaq Coupé, Volkswagen ID.4 e ID.5, Cupra Tavascan, Ford Explorer, Hyundai Ioniq 5, Kia EV5 y una lista cada vez mayor de modelos asiáticos. Muchos ofrecen más equipamiento de serie y algunos permiten cargar bastante más rápido.

El Audi tiene que justificar por tanto su precio de otra forma. Y lo sigue haciendo principalmente por calidad de conducción, puesta a punto, ergonomía, espacio interior, presentación, tecnología y sensación de producto bien resuelto. No hay una única característica que haga al nuevo Q4 extraordinario. Lo bueno es precisamente la suma de todas ellas.

Precio del Audi Q4 e-tron 2026

El Audi Q4 SUV e-tron con batería de 63 kWh parte desde 49.970 euros, mientras que el Sportback arranca en 52.070 euros. El Q4 e-tron performance, que es la versión que particularmente recomendaría, cuesta desde 55.570 euros con carrocería SUV y 57.670 euros como Sportback. Por último, el Q4 e-tron quattro arranca en 58.570 euros, o 60.670 euros en versión Sportback. Entre SUV y Sportback hay, por tanto, 2.100 euros de diferencia.

Y aquí también lo tendría bastante claro: si el presupuesto lo permite, el Sportback me parece especialmente interesante. No solo por esos kilómetros adicionales de autonomía que proporciona su mejor aerodinámica, sino porque su diseño coupé le sienta realmente bien y la penalización práctica respecto al SUV resulta mínima.

Audi Q4 4

Como resumen, el nuevo Audi Q4 e-tron sigue siendo un coche eléctrico muy bueno. Tiene más autonomía sin recurrir a una batería mayor, consume menos, ofrece una experiencia digital mucho más moderna, mejora la calidad percibida del interior, carga algo más rápido y añade funciones que sí pueden resultar útiles, como Plug & Charge o la carga bidireccional. Y si tuviera que configurar uno, volvería a aplicar prácticamente la misma lógica que utilizaba en 2021: evitaría tanto la versión básica si voy a viajar con frecuencia como la más potente salvo que realmente necesite la tracción quattro: me quedo con el Q4 e-tron performance de 286 CV y batería de 77 kWh útiles, y con la variante de carrocería Sporback.

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