Más problemas para Tesla: 158.000 coches afectados por “perdidas de memoria” que podrían afectar a la seguridad

Más problemas para Tesla: 158.000 coches afectados por “perdidas de memoria” que podrían afectar a la seguridad

Escrito por: Antonio Roncero   @roncero_antonio    15 enero 2021     2 minutos

La NHTSA investiga un fallo que podría afectar a la seguridad en casi 160.000 vehículos Tesla, con problemas en un la memoria del procesador de la unidad de control

Tras los problemas relacionados con las suspensiones en algunos de sus modelos, a Tesla se le abre un nuevo frente. Ahora, la NHTSA, la agencia dependiente del gobierno que vela por la seguridad del tráfico en las carreteras en EE.UU., está investigando un posible defecto en los Tesla Model S (unidades producidas entre 2021 y 2018) y Tesla Model X (fabricados entre 2016 y 2018) que podría afectar a la seguridad.

En concreto, el fallo está relacionado con el sistema de infoentretenimiento y los asistentes a la conducción, debido a problemas con la memoria flash del dispositivo integrado en el procesador Nvidia Tegra 3 que equipan estos vehículos.

Recordemos que, el pasado verano, la NHTSA ya denunció fallos en más de 60.000 unidades del Tesla Model S fabricados entre 2013 y 2015, por problemas con el procesador de la unidad de control, que podían producir fallos en la pantalla táctil y pérdidas de conectividad, con los consiguientes problemas para el sistema de navegación. Además, la NHTSA alertaba de que algunos usuarios habían reportado también problemas con el control del sistema de la climatización, tanto durante los procesos de recarga como a la hora de desempañar los cristales.

Fallo en la memoria flash de la unidad de control

Aquello pudo ser un primer aviso del problema que se investiga ahora. Parece ser que cada vez que se pone en marcha el vehículo, se utiliza parte de esta memoria flash, lo que provoca fallos en el hardware. Entre estos fallos, los mencionados en aquella primera denuncia de la NHTSA, como los relacionados con el sistema de climatización. Pero también problemas adicionales, como la pérdida de las imágenes de la cámara de visión trasera, o fallos en el sistema de conducción autónoma Autopilot y en otros sistemas de alerta del vehículo.

Tesla 3

Por este motivo, al tratarse de fallos relacionados con la seguridad, la NHTSA solicita que Tesla realice una llamada a revisión para solucionar los posibles problemas, al considerar insuficientes las medidas adoptadas por la marca americana, que ha conseguido solucionar algunos de estos fallos mediante actualizaciones inalámbricas de software en sus vehículos. Los porcentajes de vehículos que han presentado fallos, según la NHTSA, están entre el 14 y el 17 por ciento en los Model S fabricados entre 2012 y 2015.

Tesla tiene ahora hasta finales del mes de enero para responder al requerimiento de la NHTSA y aportar soluciones, si no quiere que sus coches sean retirados de la circulación.

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