El secreto mejor guardado de Geely está bajo la carrocería: así es la arquitectura GEA que hace más eficientes y seguros al Geely E5 y al Starray EM-i

Antonio Roncero    @roncero_antonio    12 mayo 2026     8 min.
El secreto mejor guardado de Geely está bajo la carrocería: así es la arquitectura GEA que hace más eficientes y seguros al Geely E5 y al Starray EM-i

Hasta hace poco, cuando hablábamos de la eficiencia de un coche eléctrico o híbrido enchufable, casi todo se resumía en tres datos: capacidad de la batería, potencia del motor y consumo homologado. Pero la nueva generación de vehículos electrificados ha cambiado las reglas del juego. Ahora importa tanto el hardware como el software, la batería y la forma en la que el coche gestiona la energía, la seguridad, el espacio interior o incluso las actualizaciones remotas. Y ese es precisamente el planteamiento de Geely con su GEA, denominación que responde a las siglas de Global Intelligent New Energy Architecture.

¿Y qué es la GEA? Pues la base tecnológica sobre la que Geely Auto está desarrollando modelos como el Geely E5 o el Starray EM-i, con los que la marca acaba de desembarcar en nuestro mercado. Y conviene quedarse con una idea: GEA no es simplemente una plataforma para montar coches eléctricos, es un ecosistema completo que integra estructura, batería, electrónica, software… y sí, también inteligencia artificial.

GEA: mucho más que una plataforma para coches eléctricos

La clave de la arquitectura GEA está en que Geely no diseña por separado la carrocería, la batería, el sistema eléctrico, la electrónica de control y el software. Lo que hace es integrarlo todo desde el principio en una misma base técnica. Como conductor, puede que esto no te parezca una ventaja. Pero piénsalo de esta manera: si todos estos elementos del coche están diseñados para trabajar juntos, se puede aprovechar mejor la energía, reducir peso, ganar espacio interior y mejorar el comportamiento dinámico.

En el caso del Geely E5, por ejemplo, esta arquitectura permite utilizar la tecnología Cell-to-Body, una solución que, por cierto, no es exclusiva de Geely. La hemos visto, por ejemplo, en muchos modelos de BYD, y consiste en la que la batería no va simplemente alojada bajo el suelo, sino que forma parte de la propia estructura del vehículo. Esto ayuda a aumentar la rigidez, bajar el centro de gravedad y aprovechar mejor el espacio disponible.

Arquitectura Gea 2

Uno de los efectos más interesantes de esta arquitectura está, precisamente, en el interior. Al integrar mejor la batería y otros componentes estructurales se puede liberar más espacio para los ocupantes y para el maletero sin necesidad de hacer coches cada vez más grandes. Así consigue el Geely E5 un espacio interior sobresaliente. En concreto, la marca habla de una tasa de utilización del espacio del 67,2%, una cifra muy elevada para su categoría. Basta con asomarse al interior del Geely E5, sentarse en las plazas traseras o ver lo cavernoso que resulta el maletero, con sus más de 460 litros, para entenderlo.

También para el Starray EM-i: híbridos enchufables más integrados

Otro punto importante de la arquitectura GEA es que la eficiencia no depende únicamente de la batería o del motor eléctrico, también depende de cómo se gestionan todos los sistemas del vehículo. Geely nos habla de una gestión inteligente de la batería capaz de supervisar en tiempo real el estado de las celdas, optimizar los procesos de carga y descarga y predecir su vida útil. A esto se suma la integración con sistemas de propulsión de alta eficiencia, como el denominado sistema de propulsión 11 en 1, la batería Short Blade Battery y motores eléctricos diseñados para aprovechar mejor cada kilovatio. En la práctica, la idea es clara: reducir pérdidas, mejorar la autonomía y conseguir que el coche sea más eficiente en distintas condiciones de uso. No solo en el ciclo de homologación, sino también en situaciones reales de conducción.

Geely Starray

Y esto vale tanto para un coche cien por cien eléctrico como para un híbrido enchufable o un vehículo de autonomía extendida, porque la arquitectura GEA ha sido concebida para ser compatible con diferentes tipos de propulsión: BEV, PHEV y EREV. En mi caso particular, he podido convivir unos días con el Geely Starray EM-i, y puedo asegurar que esa eficiencia es real. Con la versión tope de gama de las dos disponibles, con la batería de mayor capacidad, no he tenido problemas para superar los 100 km de autonomía en modo eléctrico e incluso cumplir con los más de 130 km homologados. Y cuando la batería se agota, el Starray EM-i funciona como un híbrido convencional y sigue conformándose con muy poca gasolina, entre 6 y 7 l/100 km, según la conducción.

La versatilidad de GEA es una de sus grandes bazas. No se limita a vehículos eléctricos puros como el Geely E5. También sirve como base para modelos híbridos enchufables como el Starray EM-i. Y lo mismo sirve para un SUV de piso alto que para una berlina de piso bajo. En el caso de los híbridos enchufables la arquitectura tiene que resolver un reto adicional: integrar de forma segura y eficiente dos mundos que conviven en el mismo coche, el eléctrico y el térmico. Por eso Geely destaca soluciones como canales independientes para combustible y electricidad, además de una separación optimizada entre el depósito de gasolina y la batería.

Seguridad: la arquitectura también cuenta

La seguridad es, precisamente, otro de los pilares de la plataforma GEA. Geely habla de una estructura reforzada, sistemas de protección multicapa para la batería y soluciones específicas de absorción de energía en caso de impacto. Hasta aquí, nada nuevo que no hagan otros fabricantes. Pero algo tendrá que decir la forma en la que combinas estos elementos cuando el resultado es una rigidez torsional de la carrocería que alcanza los 31.000 Nm/deg en el Geely E5,   una cifra propia de algunos vehículos deportivos de renombre.

Y ojo, porque esta rigidez no solo ayuda en caso de accidente; también influye en la precisión de conducción, en el confort de marcha y en la sensación de solidez del coche. Algo tendrá que ver esta construcción en el hecho de que los dos modelos que Geely ya vende en nuestro mercado hayan obtenido las cinco estrellas en Euro NCAP y ANCAP, dos de los organismos de referencia en seguridad a nivel internacional. Si echamos de nuevo la vista atrás, no hace tanto tiempo que el test de Euro NCAP era una auténtica «tortura» para los modelos chinos, que no superaban precisamente con buena nota. Lo que ha cambiado la película.

Arquitectura Gea 3

Pero la arquitectura GEA no se queda solo en la parte estructural. Geely también utiliza inteligencia artificial en procesos de simulación y ajuste virtual, lo que permite afinar el comportamiento del coche antes incluso de que llegue a la carretera. Y aquí entra otro dato interesante: la marca habla de una frecuencia de guiñada cercana a 1,7 Hz, una referencia que apunta a una respuesta más rápida y natural en los cambios de dirección. Y de nuevo me remito a las sensaciones: de todos los SUV  chinos que están llegando al mercado, el Starray EM-i que he conducido me parece uno de los más equilibrados en cuanto a confort, aplomo y tacto de dirección.

La otra gran baza de GEA es su arquitectura electrónica. Geely la denomina GEEA 3.0 y se basa en un procesador central de alto rendimiento que coordina distintos subsistemas del vehículo: conducción, ayudas ADAS, infoentretenimiento, gestión energética y conectividad. Esto permite que el coche funcione como un dispositivo inteligente  y  abre la puerta a las actualizaciones remotas OTA, con las que el vehículo puede recibir mejoras de software sin pasar por el taller. Algo que hoy en día ya no puede faltar en un coche moderno.

Las 10 claves de la arquitectura GEA de Geely

Podemos resumir todas las ventajas de la arquitectura GEA de Geely en 10 puntos clave, que son los siguientes:

  1. Integra estructura, batería, electrónica, software e inteligencia artificial.
  2. Es compatible con coches eléctricos, híbridos enchufables y de autonomía extendida.
  3. Permite desarrollar distintos modelos y carrocerías sobre una misma base global.
  4. Mejora la eficiencia energética y puede contribuir a aumentar la autonomía.
  5. Utiliza gestión inteligente y predictiva de la batería.
  6. Aprovecha mejor el espacio interior sin aumentar necesariamente el tamaño exterior.
  7. Mejora la rigidez estructural y el comportamiento dinámico.
  8. Refuerza la seguridad desde el propio diseño del vehículo.
  9. Admite actualizaciones remotas OTA.
  10. Reduce la complejidad técnica al integrar más funciones en menos sistemas.

Vídeo: la arquitectura GEA de Geely Auto

La llegada de marcas chinas a Europa ya no se puede analizar solo por precio o equipamiento. Cada vez más fabricantes llegan con desarrollos propios en baterías, software, electrónica y plataformas modulares. Y Geely Auto quiere jugar esa partida con su arquitectura pensada para escalar a nivel global. La GEA es, por tanto, una de las claves para entender por qué modelos como el Geely E5 o el Starray EM-i pueden combinar eficiencia, espacio, seguridad, conectividad y una experiencia de conducción más afinada. Porque el secreto de un coche electrificado moderno ya no está únicamente en el motor, sino en cómo se diseña todo lo que lo rodea.

Galería de imágenes – La arquitectura GEA de Geely


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