Suecia pone pegas a la aprobación a nivel europeo del FSD de Tesla
Europa se enfrenta al dilema de fomentar la innovación en movilidad autónoma, sin que ello comprometa los altos estándares de seguridad y cumplimiento normativo que caracterizan a la región.
Tras la aprobación del sistema Full Self-Driving -FSD- de Tesla en los Países Bajos, el primer país europeo en autorizar su uso en vías públicas, todo parecía indicar que su expansión por el continente sería cuestión de tiempo. Sin embargo, no todos los estados miembros comparten el mismo entusiasmo. La Administración de Transportes de Suecia (TRV) ha recomendado formalmente que la Unión Europea vote en contra de la aprobación a nivel europeo del sistema en su forma actual.

El principal punto de fricción es la función Speed Offset, que permite al vehículo superar ligeramente los límites de velocidad establecidos. Aunque muchos conductores acostumbran a ajustar manualmente el control de crucero de sus vehículos ligeramente por encima del límite, este organismo sueco considera que esta característica resulta más problemática cuando forma parte de un sistema de conducción autónoma. Según la TRV, permitir que un sistema autónomo exceda sistemáticamente los límites legales representa un riesgo que podría debilitar tanto el marco normativo como los supuestos beneficios de seguridad de la automoción autónoma.
Suecia expone sus reticencias
En una carta enviada al Comité Técnico de Vehículos Motorizados (TCMV) de la UE, la autoridad sueca advirtió que esta práctica podría socavar la confianza en la tecnología y aumentar los peligros en la carretera. Además de la cuestión de la velocidad, Suecia ha expresado también preocupación por el comportamiento aún no suficientemente probado del FSD en condiciones invernales extremas con nieve abundante, y tampoco ve con buenos ojos el uso de la denominación Full Self-Driving -FSD- que, en su opinión, podría generar expectativas engañosas sobre el nivel real de autonomía real del vehículo.
La decisión del TCMV determinará si la autorización concedida en Países Bajos se extiende también al resto de la Unión Europea o no. Hasta el momento, Tesla ha logrado avances notables: además de en los Países Bajos, el sistema ya está disponible en Bélgica, Dinamarca, Lituania y Estonia. En Grecia, el ministerio de transportes mostró inicialmente reticencias por el uso de datos procedentes de Estados Unidos, pero reconoció el potencial del sistema para reducir significativamente los accidentes.

Tesla mantiene que, aunque el vehículo gestione la conducción, el conductor humano sigue siendo el responsable último y puede intervenir en cualquier momento. No obstante, para los reguladores suecos esta argumentación no es suficiente para disipar las dudas sobre la seguridad.
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