Prueba EBRO S900 PHEV 4×4: el SUV familiar de siete plazas con etiqueta CERO que más da por menos dinero

Antonio Roncero    @roncero_antonio    29 mayo 2026     18 min.
Prueba EBRO S900 PHEV 4×4: el SUV familiar de siete plazas con etiqueta CERO que más da por menos dinero

El EBRO S900 es de esos coches que convencen más cuanto más los usas: grande, cómodo, potente, eficiente y con etiqueta Cero, ofrece mucho más que otros SUV familiares de este precio.

Hay coches que llaman la atención por los datos que refleja su ficha de características técnicas. Ahora ya no tanto la potencia o las prestaciones, pero sí el consumo o la autonomía, especialmente en el caso de los eléctricos y los híbridos enchufables. En otros casos es el precio ese “gancho” que te hace considerarlos como opción de compra aunque no estuvieran en tu radar. Luego ya viene la segunda parte, que es que el coche cumpla lo que promete y te convenza en el día a día. El EBRO S900 hace las tres cosas.

Sobre el papel, deslumbra con su carta de presentación: 425 CV, siete plazas, tracción total, hasta 140 km de autonomía eléctrica, etiqueta CERO emisiones… El precio también lo sitúa en una posición inmejorable: salvo sus “primos hermanos” del grupo Chery, los que ofrecen algo parecido cuestan mucho más. Y los SUV de marcas premium que cuestan lo mismo son más pequeños, menos potentes y tienen mucho menos equipamiento. Pero lo mejor es que, más allá de sus cifras o el precio, cuando usas a diario el S900 cada kilómetro que pasa te convences de que es una “compra maestra”. Creo que son los 45.000 euros mejor invertidos en un coche en la actualidad.

Sí, ya sabemos que comprar un coche no es precisamente una inversión, y menos aún cuando hablamos de coches grandes, caros y con mucha tecnología, porque la depreciación es enorme en cuanto lo matriculas y lo sacas del concesionario. Pero si tenemos en cuenta lo que pagas y lo que te llevas, el EBRO S900 me parece uno de los coches más interesantes que se pueden comprar ahora mismo.

Un SUV grande en todos los sentidos

Con sus 4,81 metros de longitud, el EBRO S900 es un SUV grande de verdad. No es un coche para quien busca algo manejable en cualquier plaza de garaje ni para quien se mueve siempre por calles estrechas. Por eso, aunque su carta de presentación y lo que te voy a contar más adelante te pueda hacer plantearte su compra a pesar de que tu objetivo era un coche más compacto, mi consejo es que “midas” bien -nunca mejor dicho- tus fuerzas. Lo ideal es que pases por el concesionario y puedas probarlo, ver cómo te sientes a sus mandos y, sobre todo, tener claro dónde lo vas a aparcar a diario y cómo es tu plaza de garaje: si es suficientemente grande, si exige maniobrar…

Dicho esto, EBRO ha hecho un buen trabajo para que a pesar de sus dimensiones, el S900 no intimide al volante. La buena visibilidad en todas las direcciones, los sensores de aparcamiento y la fantástica cámara de visión panorámica de 540 grados ayudan mucho. Pero es que, además, el S900 también incluye de serie el asistente de aparcamiento automático y una función de memoria de los últimos metros recorridos, que permite deshacer una maniobra marcha atrás sin intervención del conductor. Son ayudas que en un coche de este tamaño no son un simple extra tecnológico: se usan y se agradecen.

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Si en vez de dimensiones hablamos de diseño, el S900 tiene una presencia imponente. La enorme parrilla delantera que recuerda inevitablemente al “Singleframe” de los Audi de hace unos años, las llantas de 20 pulgadas, las manetas enrasadas, el diseño de los grupos ópticos…

Su aspecto es muy premium, especialmente con la pintura gris mate, que transforma por completo el coche. Este tipo de pinturas requieren más cuidados que las pinturas metalizadas convencionales, sobre todo a la hora de lavar el coche. Y probablemente también te haga darte la vuelta antes si sales del asfalto y ves que la pista se estrecha y aparecen ramas que puedan provocar arañazos. Pero por los menos de 1.000 euros que cuesta -es la única opción disponible para el S900, todo lo demás es de serie-, yo no lo dudaría. El color de serie es el blanco nieve, y los tonos metalizados verde, negro y gris cuestan 500 euros.

Por dentro: ambiente premium y mucho confort

El interior es otro de los grandes argumentos del S900. No solo por el espacio disponible, sino por la sensación general de calidad. El diseño del salpicadero es limpio y agradable, la pantalla central de 15,6 pulgadas tiene buena resolución y respuesta rápida, y el cuadro digital de 10,25 pulgadas se complementa con un Head-Up Display que, sin llegar a la sofisticación de los que vemos en algunas marcas alemanas, con gráficos dinámicos y realidad aumentada, resulta muy útil porque la presentación de la información en la instrumentación no es de lo mejor.

La sensación general es muy buena, con una combinación de distintos materiales que agrada y detalles como los revestimientos tipo neopreno en las puertas que contribuye a crear una atmósfera cuidada. No me convence tanto el negro piano, que sigue siendo tan vistoso cuando está limpio como poco práctico en el uso diario. Pero en conjunto el S900 transmite una calidad percibida muy superior a la que uno espera por su precio.

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Los asientos son magníficos. Los delanteros tienen regulación eléctrica, calefacción, ventilación y masaje, y el del acompañante añade una función tipo gravedad cero que permite viajar como en primera clase en un avión, con una zona extensible para reposar las piernas. En la segunda fila también hay mucho espacio, reglajes eléctricos, calefacción y ventilación. Incluso los asientos de la tercera fila cuentan con accionamiento eléctrico, y el acceso resulta más sencillo de lo habitual gracias a una función específica para facilitar la entrada con solo pulsar un botón.

El equipo de sonido Sony de 14 altavoces funciona realmente bien, con una función muy útil: los altavoces integrados en el reposacabezas del conductor permiten usar un modo de privacidad para llamadas o instrucciones de navegación. Añadimos el enorme techo panorámico, la iluminación ambiental, la buena insonorización… y la sensación es la de viajar en un coche de categoría superior.

Siete plazas, mucho maletero y buena modularidad

La configuración es de siete plazas en disposición 2+3+2. Las dos primeras filas ofrecen mucho espacio y un nivel de confort alto. La tercera fila, como sucede en casi todos los SUV de este tipo, hay que entenderla como lo que es: dos plazas útiles para niños, adolescentes o adultos en trayectos no demasiado largos. No sustituyen al espacio de un monovolumen grande, pero están ahí y pueden resolver muchas situaciones familiares.

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El maletero varía según la configuración. Con las siete plazas desplegadas quedan 148 litros, suficientes para poco más que mochilas o bolsas pequeñas. Con cinco plazas en uso la capacidad sube a casi 450 litros, superando los 800 litros si se mide hasta el techo. Y con la segunda y tercera fila abatidas se superan los 2.000 litros, con la posibilidad de formar una superficie de carga de hasta 2,2 metros de longitud. Vamos, que te puedes olvidar de alquilar una furgoneta cuando compres en IKEA.

En el uso real, lo importante es que el S900 permite adaptarse muy bien a cada situación: viaje familiar, compras grandes, escapada de fin de semana o transporte ocasional de siete ocupantes.

Sistema híbrido: eléctrico en el día a día, eficiente en carretera

El EBRO S900 PHEV combina un motor 1.5 TGDI de gasolina con tres motores eléctricos. Uno de ellos actúa como generador para ir cargando la batería sobre la marcha, otro está acoplado a la transmisión y se encarga de apoyar la tracción delantera y el tercero, situado en el eje trasero, es el que impulsa el coche en la mayoría de las situaciones. La potencia conjunta anunciada es de 425 CV y el par máximo alcanza los 580 Nm. La transmisión es una automática 3DHT de tres velocidades y gracias a ese motor trasero, cuenta con tracción es total.

Todo esto suena muy bien sobre el papel, pero lo importante es cómo se traduce en conducción real. Y el sistema híbrido convence. Las transiciones entre el funcionamiento eléctrico y la entrada del motor de combustión son prácticamente imperceptibles en conducción normal. Solo en situaciones muy concretas, como aceleraciones fuertes en una pendiente o alguna incursión fuera del asfalto, se percibe con más claridad cuándo entra en juego el motor térmico.

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En el día a día, el S900 he se mueve en modo eléctrico con una agilidad sorprendente para su tamaño. La respuesta es contundente, inmediata y muy agradable, y raramente tendrás que acelerar a fondo buscando que entre en acción el motor de combustión. De hecho, en ciudad y alrededores se conduce como un eléctrico grande, silencioso y muy cómodo.

La batería tiene casi 35 kWh de capacidad, una cifra muy elevada para un híbrido enchufable. Esto permite al EBRO S900 anunciar hasta 140 km de autonomía eléctrica en ciclo combinado y 177 km en ciclo urbano. En una prueba real por autopista, a ritmo de crucero normal y utilizando el programa “Eco”, es posible recorrer alrededor de 100 km hasta que la batería llega al nivel en el que entra en juego el modo híbrido, reservándose algo menos de un 20% de capacidad. Si en el recorrido diario hay mucha ciudad, llegarás a cubrir 150 km sin problemas sin consumir ni una gota de combustible.

Cargar en casa, cargar rápido y olvidarse un poco del enchufe

A pesar de esta gran batería, el S900 permite un uso eléctrico real incluso sin una instalación específica de recarga en casa. Yo lo he cargado en un enchufe doméstico convencional, y sólo si descargas por completo la batería a diario es posible que no te de para recargar al 100% en una noche. En ese caso tendrás que plantear instalar un enchufe reforzado para poder cargar a 16 amperios y 3,7 kWh, o meterte ya en la instalación de un wallbox. Pero no lo plantees como algo necesario desde el principio.

También admite carga rápida en corriente continua hasta 70 kW, una cifra poco habitual en un híbrido enchufable. Pude probarlo en un viaje y en la práctica llegué a ver potencias cercanas a 70 kW en la primera fase de carga, lo que permite recuperar hasta el 80% de capacidad con rapidez. EBRO anuncia 25 minutos para pasar del 30 al 80% en corriente continua, y 3 horas en corriente alterna a 6,6 kW para ese mismo intervalo.

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Ojo, porque no interesa usar carga rápida en viaje. Al menos no siempre, teniendo en cuenta el precio del kW y, sobre todo, que el S900 no gasta mucho cuando la batería se descarga. Pero tener esa posibilidad añade versatilidad, sobre todo si quieres recuperar autonomía eléctrica en una parada concreta o llegar a una ciudad con batería suficiente para luego circular sin consumir gasolina. También cuenta con función V2L de carga bidireccional, con hasta 6,6 kW para alimentar dispositivos externos. Es una función que encaja muy bien con el enfoque familiar y de ocio del coche.

Consumos reales: aquí está una de las grandes sorpresas 

EBRO declara menos de 2 l/100 km de consumo combinado ponderado y menos de 7 l/100 km con la batería descargada, según el ciclo WLTP. Como siempre en un PHEV, la cifra homologada depende muchísimo del uso eléctrico. Pero lo relevante en este caso es que, incluso cuando la batería baja, el coche sigue siendo razonablemente eficiente, y que con los 70 litros del depósito de combustible puedes recorrer más de 1.000 km de autonomía total.

El planteamiento ideal para viajar no es agotar la batería en modo eléctrico desde el primer kilómetro, sino gestionar el sistema en modo híbrido. Si seleccionas el modo HEV, el S900 puede moverse durante muchos kilómetros con consumos en torno a 3,5 l/100 km mientras conserva y administra la energía de la batería. Según el tipo de carretera y la conducción, ese escenario puede mantenerse durante unos 250 km.

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Cuando la batería se agota, lógicamente el consumo comienza a subir. Pero incluso entonces se puede viajar a ritmo de autopista con cifras en torno a 7,5 – 8 l/100 km, que me parecen muy buenas para un SUV de este tamaño, peso, y prestaciones. Si te despreocupas completamente del acelerador, entonces es fácil superar los 9 l/100 km o acercarte a consumos de doble dígito, pero no se dispara como en otros híbridos enchufables de potencia anunciada similar y con motores de combustión más “gordos”.

Prestaciones: 425 CV teóricos

Con 425 CV y 580 Nm, el S900 acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos y alcanza 180 km/h. Son cifras muy serias. Ahora bien, no hay que interpretarlas como si estuviéramos ante un SUV de altas prestaciones. El EBRO S900 corre, pero su carácter no es para nada agresivo. Está claramente orientado al confort, a la suavidad y a la facilidad de conducción. De hecho, al conducirlo no da la sensación de que tenga esa potencia.

En modo “Eco”, que es el que más acabas usando, el coche ya empuja suficiente y ofrece el mejor equilibrio entre consumo y prestaciones. El modo “Normal” añade algo más de respuesta, y el Sport se nota de verdad, tanto en acelerador como en la forma de entregar la potencia. También se pueden configurar desde la pantalla el tacto de la dirección y de los frenos; seguramente acabes haciendo como yo, que es elegir el modo Sport para ambos y no volver a tocarlo.

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Cuando sales de viaje con la batería cargada, el sistema te avisa una vez agotas la capacidad y te permite seguir funcionando en modo híbrido inteligente con una reserva de batería que se sitúa en torno al 20%, pero puedes elegir seguir tirando de batería hasta agotarla por completo. Si lo haces, y tienes que demandar la máxima capacidad de aceleración con la batería agotada, notarás que las prestaciones del S900 ya no se corresponden con un coche de más de 400 CV. Pero el sistema recupera carga en la batería rápido y no te deja la sensación de ir vendido. Simplemente conviene entender cómo funciona y usar los modos de conducción con cierta lógica… o dejar que el coche lo haga todo solo y limitarte a elegir entre los programas Eco, Normal y Sport.

En carretera: cómodo, silencioso y fácil

El S900 es un coche muy agradable para viajar. La suspensión filtra bien, la insonorización está conseguida y el sistema híbrido trabaja con mucha suavidad. No lleva suspensión neumática, y es posiblemente lo único que le faltaría para redondear esa sensación de “premium total”. Pero tampoco se echa de menos en carretera, porque el compromiso de confort está muy bien resuelto.

Está claro que no es un coche para buscar sensaciones deportivas en una carretera de curvas. La dirección cumple, los frenos están a la altura y el chasis transmite seguridad, pero su terreno natural son los viajes largos, la autovía, las carreteras amplias y los desplazamientos familiares. Donde de verdad brilla es cuando se circula sin prisas aparentes y en cierto silencio, aunque sabes que siempre llevas una gran reserva de potencia bajo el pie derecho.

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Los asistentes a la conducción tampoco resultan tan intrusivos como en otros coches chinos. Están ahí, son numerosos —EBRO anuncia 26 sistemas ADAS— y aportan seguridad, pero no convierten la conducción en una pelea constante con avisos y correcciones. Es algo importante, porque en muchos coches actuales este apartado puede condicionar mucho la experiencia de uso.

Durante los días de convivencia con el S900 también tuve ocasión de hacer alguna pequeña escapada por caminos y pistas, y la verdad es que fue una sorpresa: se defiende mucho mejor de lo que me esperaba de un SUV de este tamaño y enfoque. La tracción total eléctrica ayuda, la suspensión trabaja bien y las cotas todoterreno permiten afrontar pistas sencillas con solvencia. Y los modos específicos Snow, Sand y Offroad son una buena ayuda. Eso sí, no nos confundamos: no es un todoterreno. En campo se nota más seco y aparecen algunas sacudidas cuando el firme se complica. Pero para llegar a una casa rural, circular por una pista o afrontar un camino en mal estado, va más que sobrado.

Lo que menos me ha gustado

La verdad es que cuesta encontrar puntos débiles al S900. Puestos a decir lo que menos me ha gustado, estaría la dependencia de la pantalla. Muchas funciones obligan a pasar por menús, y aunque el sistema multimedia es rápido y permite configurar accesos directos, y también tenemos ahí de soporte al control por voz, prefiero poder contar con mandos físicos para determinadas operaciones. También echo en falta levas para regular la recuperación de energía, una solución práctica que en un híbrido enchufable de este tipo tendría mucho sentido.

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Siendo exquisitos, con el nivel que tiene este coche, no estaría de más que ofreciera, aunque fuese opcionalmente, elementos que sí ofrecen algunos SUV premium, como los faros matriciales o la suspensión neumática. Pero como ya he comentado, la suspensión de serie funciona bien, y los faros full LED son más que suficientes para viajar de noche con total confort y seguridad.

El otro punto a considerar es el tamaño. No es un defecto como tal, porque quien compra un SUV así sabe lo que se lleva entre manos. Pero es importante tenerlo presente. El S900 se maniobra bien gracias a las cámaras y ayudas, pero sigue siendo un coche de casi cinco metros. Lo que quiero decir es que si no tenías pensado un coche de este tamaño, pero te atrae todo lo que ofrece el S900 por su precio, es posible que sus dimensiones te puedan pasar factura.

Precio y equipamiento: el argumento definitivo

El EBRO S900 PHEV 4×4 se ofrece con acabado Luxury y un equipamiento de serie completísimo, con elementos como el techo panorámico, el equipo de audio Sony, la tapicería de piel, asientos eléctricos, cámara panorámica, siete plazas con accionamiento eléctrico de todos los asientos…

El precio de tarifa del S900 es de casi 50.000 euros incluyendo el descuento oficial, pero la marca lo anuncia desde 44.490 euros con financiación y Plan Auto+. ¡Y pensar que en el lanzamiento en nuestro mercado estuvo disponible por 39.000 euros! Incluso si tomamos como referencia el precio de tarifa actual, sigue siendo muy difícil encontrar un SUV PHEV comparable por tamaño, potencia, autonomía eléctrica, equipamiento y etiqueta Cero. Como referencia, ese precio son 6.000 euros menos de lo que cuesta un Audi Q3 e-hybrid de 272 CV con el acabado básico Advanced.

Datos clave EBRO S900 PHEV 4×4
Longitud 4,81 metros
Anchura 1,92 metros
Altura 1,74 metros
Batalla 2,80 metros
Plazas 7
Potencia conjunta 425 CV
Par máximo 580 Nm
Tracción Total
Batería 34,46 kWh
Autonomía eléctrica Hasta 140 km
Autonomía urbana eléctrica Hasta 177 km
Carga rápida DC Hasta 70 kW
Maletero 148 / 448 / 2.065 litros
0-100 km/h 5,8 segundos
Consumo con batería descargada 6,88 l/100 km
Garantía 7 años o 150.000 km

Veredicto: un coche que convence tanto más cuanto más lo usas

El EBRO S900 no tiene el prestigio de marca de un SUV premium europeo, ni una trayectoria comercial larga detrás que permita hablar todavía de valor residual o fiabilidad a largo plazo con la misma tranquilidad. Pero como producto, ofrece muchísimo. Es grande, cómodo, potente, eficiente si se usa bien, muy equipado y con una autonomía eléctrica que permite no gastar gasolina en el día a día. En ciudad puede funcionar como un eléctrico, en carretera viaja con consumos razonables y en un viaje familiar ofrece espacio, silencio, confort y un equipamiento de máximo nivel.

Tras una semana utilizándolo en todo tipo de condiciones -ciudad, carretera, a diario para ir a trabajar e incluso una escapada corta de vacaciones en familia-, el EBRO S900  no solo me parece una buena compra sobre el papel. Creo que es una de las mejores opciones posibles en la actualidad para quien busque un SUV familiar grande con etiqueta Cero.

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