Ebro S900 PHEV a prueba: 425 CV + 140 km + precio imbatible = el rey de los SUV híbridos enchufables con 7 plazas

Antonio Roncero    @roncero_antonio    2 febrero 2026     14 min.
Ebro S900 PHEV a prueba: 425 CV + 140 km + precio imbatible = el rey de los SUV híbridos enchufables con 7 plazas

Sistema de propulsión híbrido enchufable con cuatro motores y 425 CV, 140 km de autonomía eléctrica, tracción total, siete plazas, 26 sistemas ADAS de ayuda a la conducción y un precio que deja en evidencia al resto de la categoría. Lo he conducido, y ya te adelanto que el Ebro S900 PHEV es mucho más que una espectacular ficha de características técnicas.

Ebro suma y sigue: si con el S400 ampliaba su gama SUV complementando por debajo a los S700 y S800, ahora es el S900 su cuart0 modelo, que se coloca como el «buque insignia» de la marca. Un coche que, sobre el papel, cuando analizas todo lo que promete parece demasiado bueno para ser verdad. Pero cuando lo conduces no solo te convence, sino que incluso te cambia los esquemas. Porque el Ebro S900 PHEV deja en evidencia a la mayoría de sus rivales.

No voy a entrar al detalle en describir el coche en sí, porque eso ya lo hicimos en la primera toma de contacto estática con el Ebro S900 PHEV. Ahí tienes todo lo que necesitas saber del coche en cuanto a dimensiones, características técnicas, equipamiento… Ahora quiero centrarme en lo que se siente tras conducirlo, aunque haya sido en una primera toma de contacto:  cómo va, cómo se percibe desde dentro y si realmente está a la altura de ese discurso de “SUV PHEV de 7 plazas casi perfecto” que sugieren sus números.

Eso sí, antes de ponernos al volante, conviene recordar qué tenemos entre manos, en formato rápido:

  • SUV grande de 7 plazas, con una longitud (4,81 metros) que engaña: no es mucho más largo que un S800, la diferencia está sobre todo en la anchura.

  • Sistema híbrido enchufable con cuatro motores (uno de gasolina y tres eléctricos) y potencia combinada de 425 CV.

  • Batería capaz de homologar hasta unos 140 km de autonomía 100% eléctrica.

  • Admite carga rápida en corriente continua hasta 71 kW.

  • Precio muy ajustado para lo que ofrece, más cerca de un compacto bien equipado que de un SUV grande de corte premium. Aunque de eso hablaremos más adelante.

Sobre el papel suena muy bien; la cuestión es comprobar cuánto de todo esto se nota al tocarlo, verlo y conducirlo.

Diseño: presencia muy premium y mucha planta

Lo primero que te gana del Ebro S900 PHEV es la presencia. Es uno de esos coches que, cuando lo ves de cerca, sobre todo con el acabado exterior con la pintura mate, parece más caro de lo que es. Ese acabado le sienta de lujo, sube varios puntos la sensación de coche de una marca generalista. Y la referencia a Audi es inevitable, sobre todo por la parrilla delantera. Si le quitas el anagrama de Ebro, grande y bien visible en el frontal, es fácil que más de uno piense que está viendo un SUV de la marca alemana. La línea es más conservadora que la de un Omoda 9, su «primo-hermano» y uno de sus rivales más directos , que apuesta por un estilo más coupé. Pero aquí el resultado funciona: es robusto, elegante y muy “clásico-premium”, en el mejor sentido.

Ebro S900 PHEV en carretera - toma trasera

Como ya te adelantaba, la sensación inicial es de un coche muy grande. Pero en realidad, si lo comparas con el Ebro S800, no es tanta en longitud; lo que manda es la anchura, y eso se nota al verlo llenar el carril, no tanto al aparcar: créeme, se maniobra mucho más fácil de lo que aparenta. Las llantas de 20 pulgadas de serie rematan la presencia del coche: llenan bien el paso de rueda y acompañan el músculo de la carrocería. Lástima que, de momento, no haya más diseños disponibles aparte de las de radios, porque el coche se merece algo más de posibilidades de personalización más allá del color de la carrocería.

Detrás, un discreto alerón y la banda de luz que une los pilotos aportan el toque tecnológico justo sin caer en el exceso. Es un coche que entra muy bien por los ojos, sobre todo si te va ese look sobrio y sólido que asociamos a las marcas premium tradicionales.

Interior: calidad que se ve… y que se toca

La buena impresión continúa al abrir la puerta. El sonido al cerrar, el peso, la manera en la que encaja todo… son detalles que  te dan mucha información en los primeros segundos. Y aquí el S900 transmite enseguida la sensación de producto muy trabajado. Los materiales están elegidos con muy buen gusto, con superficies agradables al tacto, ajustes que inspiran confianza y un diseño limpio que evita recargar el salpicadero. El volante tiene un grosor y un tacto muy agradables, se siente muy natural en las manos y, junto con unos asientos comodísimos, encaja con esa idea de coche que quieres usar para viajar muchos kilómetros sin cansarte. El impresionante techo solar panorámico aporta luz y amplitud, reforzando esa sensación de interior claro y agradable.

Ebro S900 PHEV, salpicadero, interior y pantallas

La tapicería, de piel auténtica, sorprende para bien: el tacto es francamente bueno y contribuye a esa atmósfera premium que el coche persigue desde el minuto uno. La gran pantalla multimedia, de alta definición y con un funcionamiento muy fluido, sirve de centro de mando. Funciona bien, responde rápido y se integra correctamente con el cuadro y el HUD, que aporta información útil sin abrumar. Detalles como los asientos con función masaje, el propio HUD o el equipo de sonido Sony de alta gama (con 14 altavoces, algunos en los reposacabezas) dejan claro que la cosa va en serio. Te sientas, cierras la puerta y podrías estar perfectamente en un SUV de una marca consolidada con años de trayectoria en el segmento.

Ebro S900 PHEV, techo panorámico

Si tengo que poner un “pero”, echo de menos algún mando físico más para funciones básicas, sobre todo en marcha. La pantalla lo centraliza casi todo, y aunque funciona muy bien, hay momentos en los que un par de ruletas o botones dedicados (por ejemplo, para climatización) harían la experiencia todavía más redonda. Qué queréis que os diga, habrá quien prefiera todo despejado y confiar en la pantalla o en el asistente de voz, que dicho sea de paso funciona de maravilla. Pero a mi me sigue gustando más interactuar con el coche a través de mandos físicos, si están bien resueltos.

Espacio, confort y maletero: el reino de la familia

Donde el S900 saca pecho sin complejos es en habitabilidad. Delante, conductor y acompañante viajan con mucho espacio para piernas, hombros y cabeza, con unos asientos que sujetan bien sin ser excesivamente duros. Pero es a partir de la segunda fila donde se ve que este coche está pensado para familias que de verdad usan estas plazas. La banqueta trasera es deslizante, lo que permite jugar con el espacio en función de si priorizas maletero o comodidad para los ocupantes. El espacio para rodillas y cabeza es generoso, y la postura de sentado es cómoda incluso para personas altas.

Ebro S900 PHEV - Asientos delanteros

Uno de los detalles más logrados está en el acceso a la tercera fila. En el lateral del respaldo derecho de la segunda fila hay unos mandos eléctricos que, al accionarlos, mueven el asiento de forma automática para facilitar la entrada. No tienes que andar peleándote con palancas ni fuerzas raras; basta con pulsar y el propio coche “abre paso”. Es una solución muy cómoda, sobre todo si vas a usar esas plazas con cierta frecuencia. La tercera fila, dentro de lo que se puede pedir a un SUV de este tamaño, está entre las más amplias de su categoría. Ahora bien, conviene no engañarse: sigue sin ser un lugar pensado para que dos adultos altos se hagan un viaje largo. Para niños o adolescentes va perfecta; para adultos, mejor para trayectos puntuales.

Ebro S900 PHEV - maletero

En cuanto al maletero, la modularidad manda. Con las siete plazas en uso, los casi 150 litros de capacidad permiten llevar algún equipaje de mano o mochilas. Abatiendo la tercera fila, el espacio crece mucho y ya hablamos de un maletero muy capaz para viajes en familia: 450 litros con cinco plazas en uso. Si además juegas con la banqueta deslizante, puedes encontrar el equilibrio entre espacio para las piernas y volumen de carga. La sensación general es que el S900 ofrece mucho espacio y mucho confort de uso, que al final es lo que cuenta cuando viajas con cinco, seis o siete personas a bordo.

Sensaciones al volante: suavidad, silencio y potencia de sobra

Llegamos a lo importante: cómo va este Ebro S900 PHEV. Sobre el papel, la cifra de 425 CV de potencia combinada, con un motor de combustión apoyado por dos motores eléctricos (uno para el eje delantero y otro para las ruedas traseras; hay un cuarto motor eléctrico, que funciona como generador), impresiona. En la práctica, la sensación es que esa cifra puede ser algo optimista. No transmite la pegada bruta que esperarías de un coche con más de 400 CV “de toda la vida”. Pero no me malinterpretes: esto no significa que falten prestaciones. En absoluto. Cuando pisas el acelerador y demandas empuje el coche responde con decisión, especialmente en modo Sport, y adelantar o incorporarte a una autovía es un trámite rápido y sin agobios. Es un coche que se mueve con mucha solvencia, y no vas a sentir que necesitas más caballos.

 

La puesta a punto y el funcionamiento del sistema de propulsión priorizan la suavidad. La insonorización es fantástica: en modo eléctrico el silencio es casi total, y cuando entra el motor de combustión lo hace de forma bien filtrada, sin ruidos ni vibraciones. La transición entre rodar en modo EV y en modo híbrido está muy bien lograda; muchas veces tienes que fijarte en la pantalla, si has seleccionado el modo en el que presenta el gráfico correspondiente, para saber exactamente qué está haciendo el sistema.

Ebro S900 PHEV - vista lateral

Eso sí, la respuesta al acelerador cambia bastante según el modo. En Sport, personalmente me parece demasiado “viva”: al salir de una curva, si no dosificas bien el gas, el coche tiende a empujar con más brío del que a veces te gustaría, y hace que tengas que conducir modulando con mucha precisión el pie derecho para no ir como a trompicones. Por eso, al final, acabas usando casi siempre el modo Normal o el Eco, que ya ofrecen de sobra todo lo que necesitas en el día a día, manteniendo un tacto más progresivo y agradable. Además, cuentas con modos específicos como Snow, Sand u Off-road, pensados para situaciones concretas de baja adherencia o conducción fuera del asfalto.

 

La suspensión filtra de maravilla. Baches, juntas de dilatación o firmes irregulares se digieren con una facilidad que encaja con la filosofía de un gran rutero familiar. Solo cuando aumentas mucho el ritmo en carreteras muy sinuosas echas en falta una dirección un poco más comunicativa y menos filtrada. No es un coche diseñado para atacar curvas; su terreno natural son las carreteras amplias, autovías y vías rápidas, donde se siente en su salsa.  El tacto del freno requiere algo más de adaptación que en otros PHEV, sobre todo al principio. La transición entre frenada regenerativa y hidráulica está bien resuelta, pero notas que el pedal tiene su propia personalidad. Aun así, no llega a ser molesto: en unos cuantos kilómetros te acostumbras y dejas de pensar en ello.

El día a día: eficiencia real y detalles que marcan

Más allá de prestaciones y confort, el S900 PHEV tiene algunas cartas muy interesantes para el uso diario. La primera es la capacidad de rodar en modo eléctrico. Homologa alrededor de 140 km de autonomía EV, y en condiciones reales, sin obsesionarse, es relativamente sencillo superar los 100 km solo con batería si gestionas bien el recorrido. Ya sabes: anticipación y suavidad es la mejor manera de sacar partido a estos coches. Para muchos usuarios, esto significa poder hacer la mayoría de trayectos diarios sin gastar una gota de gasolina. Otro punto a favor es que admite carga rápida hasta 71 kW en corriente continua. No es una cifra de coche eléctrico puro, pero para un PHEV es una ventaja clara: puedes recuperar autonomía eléctrica con rapidez en una parada corta, algo muy poco habitual en este tipo de vehículos.

 

Ebro S900 3

Cuando sales a carretera y haces uso combinado del sistema híbrido, los consumos son muy razonables teniendo en cuenta el tamaño y el peso del coche. En un viaje real, con ritmos legales y sin obsesionarse, es perfectamente posible moverse en el entorno de los 8 l/100 km una vez agotada la parte eléctrica, lo cual es una cifra muy buena para un SUV grande, potente y con siete plazas.

Hay también pequeños detalles de uso que te recuerdan que estamos ante un coche moderno y pensado para la comodidad. Uno de los que más llama la atención es la manera de “arrancar”: basta con subirte, abrocharte el cinturón y seleccionar la D. No hace falta utilizar la llave para nada, bastsa con pulsar ningún botón; el coche se despierta y se pone listo para salir casi como si fuera un gadget más de tu día a día. Es un gesto simple, pero refuerza esa sensación de producto bien pensado. Ebro utiliza este sistema en otros coches de su gama.

Conclusiones de la toma de contacto

A falta de una prueba más a fondo y con más kilómetros en todo tipo de escenarios, la sensación que deja este Ebro S900 PHEV es la de un coche muy convincente. El interior transmite una gran calidad percibida, el puesto de conducción es cómodo y fácil de entender, y pese a su tamaño, resulta sencillo de manejar y de colocar en ciudad o en aparcamientos gracias a las ayudas y a la buena visibilidad.

En carretera es cómodo, muy silencioso y especialmente agradable en vías amplias, donde combina suavidad, aplomo y una reserva de potencia más que suficiente. Y, sobre todo, ofrece una combinación muy difícil de encontrar: siete plazas utilizables, mucha autonomía eléctrica, buena eficiencia y un precio que, viendo todo lo que incluye, se siente muy competitivo.

Ebro S900 PHEV - Trasera

Y toca hablar de precio. El Ebro S900 PHEV, disponible únicamente en acabado Luxury con todo lo que puedas poner en una lista de serie -salvo la pintura mate- cuesta 46.990 euros incluyendo descuentos promocionales y financiando la compra, sin incluir posibles ayudas a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables. Y aquí, me gustaría hacer varios apuntes.

El primero: no hay otro SUV en el mercado con una relación entre precio y producto comparable… salvo el Omoda 9 SHS, que pisa muy de cerca los talones al S900 PHEV, con el que comparte plataforma y sistema de propulsión, aunque no planteamiento, pues el Omoda tiene un diseño más «atrevido» y cinco plazas en vez de siete.

El segundo: si buscas un SUV de 7 plazas y has acabado mirando el catálogo de Ebro y pensando en el S800 PHEV, atento al S900. La diferencia de precio es irrisoria para todo lo que ofrece de más el S900, y no te debe asustar el tamaño: ya he comentado, y lo repito, que en marcha el S900 no se siente menos ágil o maniobrable que el S800. A los precios actuales, sin duda, el «enemigo número 1» del Ebro S800 está en su propia casa.

Y en tercer lugar, mencionar algunas alternativas entre los SUV híbridos enchufables grandes con 7 plazas, entre los que tenemos al Mazda CX-80 PHEV, que parte desde unos 58.500 euros; el Hyundai Santa Fe PHEV, disponible desde casi 61.000 euros; o el Volvo XC90 T8, que ya se va hastsa los 91.000 euros.

EBRO S900 PHEV – Galería de imágenes


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