La situación financiera se complica: ¿podrá Tesla hacer frente a sus compromisos?

Guillermo Lopez     4 abril 2018     4 min.
La situación financiera se complica: ¿podrá Tesla hacer frente a sus compromisos?

En apenas dos días Tesla se ha dejado el 16 por ciento de su valor en bolsa debido a dos noticias: el accidente de Uber y otro mortal sufrido por un Tesla X

Las malas noticias se ceban con Tesla. Cuando parecía que el fabricante de vehículos eléctricos recuperaba el terreno perdido dos accidentes mortales en apenas dos semanas le han dado de lleno a la marca eléctrica en plena línea de flotación. La muerte de una ciclista atropellada por un coche autónomo de Uber ha provocado serias dudas sobre el futuro de la conducción autónoma, uno de los principales campos que venían haciendo de Tesla objeto de interés para los inversionistas.

Y por si ese revés fuera poco, la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB – National Transport Security Board) está ahora investigando el incidente que sufrió un Tesla Model X el pasado día 23 de marzo en California (EE.UU.) en el que también murió una persona. Al parecer el accidente se produjo cuando el coche circulaba en modo Autopilot, es decir, mientras el coche funcionaba de forma autónoma.

Otro problema añadido es que además del presunto fallo del sistema Autopilot que pudo ser la causa del accidente, el Tesla Model X implicado en el mismo se incendió provocando una situación de peligro ante el riesgo de toxicidad provocado por el material inflamable de las baterías.

El fallo del Autopilot y el incendio de las baterías han provocado la alarma de los inversores que, ante la suma del accidente por el fallo de la conducción autónoma del coche de Uber, están huyendo del valor. Sólo durante el último mes Tesla ha perdido casi 100 euros en el precio de la acción lo que ha reducido el valor de la compañía en un 28 por ciento, lo que supone un verdadero problema de cara a su futuro a corto y medio plazo.

A bordo del Tesla viajaba Walter Huang, un ingeniero de Apple, cuando el coche impactó contra las barreras en un tramo de la carretera de Mountain View en California (EE.UU). Según han comentado familiares de la víctima, esta se había quejado en distintas ocasiones al concesionario de la marca por el mal funcionamiento del Autopilot justamente en el tramo donde se produjo el accidente.

Según Tesla, desde que el Autopilot comenzó a funcionar en 2015 se han efectuado ya 85.000 trayectos en el mismo tramo de autovía donde se produjo el accidente, y dado que el sistema que utiliza el Autopilot basa su funcionamiento en la red neuronal de aprendizaje (cada coche van generando conocimiento de la zona a medida que circula por ella y traslada los datos de ese conocimiento al resto de vehículos que utilizan el sistema), existen dudas fundadas de que el responsable del accidente no haya sido el sistema, dado que nunca antes se produjo un incidente similar en la zona en coches que lo utilizaran. En todo caso, la investigación que la NTSB está realizando sobre el accidente no se va a limitar únicamente a delimitar si el sistema iba conectado o a si falló, sino que tratará de determinar si el vehículo puede realmente permitir escapar del mismo antes de que el coche se incendie.

Para Tesla, todos estos problemas, junto con la pérdida de valor de la compañía por su caída en bolsa, complican la ya de por sí grave situación que sufre la compañía por la importante demora que lleva en la producción y entrega de las unidades comprometidas del Model 3 y los retrasos que acumula la producción de otros modelos debido al retraso que también acumula la empresa que les suministra las baterías. Tesla se había comprometido a producir medio millón de unidades este año y lo cierto es que al ritmo actual de producción va a tener muy difícil poder cumplir sus objetivos por los cuellos de botella antes mencionados. Los retrasos (no se fabrican 2.500 unidades a la semana sino únicamente 1.000) y los accidentes están mermando la credibilidad del fabricante de vehículos eléctricos y eso puede provocar que Tesla finalmente no cumpla tampoco con los vencimientos económicos a los que tiene que hacer frente, uno de 230 millones en bonos convertibles que tendrá que abonar el próximo mes de noviembre y otro por valor de 920 que tendrá que pagar en marzo de 2019.

Veremos si para entonces Tesla ha revertido la situación y consigue superar las dificultades y continuar adelante con sus planes. Seguro que Elon Musk, su principal accionista, ya está pensando en la siguiente acción espectacular que genere expectación y atraiga de nuevo a los inversores en apoyo de la compañía

Deja un comentario