Noruega cierra el año 2025 con una cuota de mercado de los vehículos eléctricos del 96 por ciento
2025 ha sido el año en que el vehículo eléctrico ha dejado de ser una alternativa en el mercado noruego para convertirse en la opción dominante.
2025 ha sido el año en que el vehículo eléctrico ha dejado de ser una alternativa en el mercado noruego para convertirse en la opción dominante.
De resultar positiva, esta prueba en Trondheim puede marcar un antes y un después no solo para la región, sino para otras zonas de Noruega donde el transporte marítimo rápido y Cero Emisiones sigue siendo un desafío.
Noruega, líder absoluto en electrificación del transporte, reducirá finalmente de forma más progresiva los generosos incentivos fiscales que han ayudado hasta ahora a impulsar las ventas de vehículos Cero Emisiones.
En Noruega, todo aquel que decide comprar un vehículo que no sea eléctrico es considerado ya un tipo raro. Una situación que sigue llamando la atención de los conductores del resto del continente.
Comprar un vehículo eléctrico costará varios miles de euros más al cambio a los conductores noruegos si sale adelante esta iniciativa del gobierno del país.
NIO impulsa su presencia en el mercado europeo, esta vez en el segmento de los compactos eléctricos, con su segunda marca comercial Firefly.
Los extraordinarios resultados de ventas de Tesla logrados en Noruega durante el pasado mes de junio no deben confundirnos, ya que de cara a los próximos meses nuevas marcas están ganando terreno rápidamente gracias a su combinación de precio, equipamiento, espacio y autonomía.
Con el 7X, el fabricante chino ofrece un SUV eléctrico que combina rendimiento, autonomía y tecnología de carga avanzada, adaptado a las necesidades y preferencias del público del continente.
La transición hacia la movilidad eléctrica en Noruega, impulsada por políticas fiscales y la creciente oferta de modelos, evidencia un mercado donde los vehículos no eléctricos son cada vez más marginales, consolidando al país como referente global.
Noruega es el país de Europa donde más coches eléctricos se venden y donde los coches con motor de combustión es casi residual, al revés que en otros países.