
No hay duda de que el Spyker B6 Venator es lo que la marca holandesa necesitaba para de alguna manera cerrar el círculo de deportivos excesivamente caros y exclusivos, con un deportivo de tamaño más ajustado que el C8 y con un precio algo más accesible que las creaciones pasadas de la marca.
No sería justo no decir algo que mencionaré a título personal: el B6 Venator es uno de los coches más bonitos de la muestra. Claro que encontraremos el frente tan característico de Spyker, que podría mejorarse para ganar aún másaerodinámica y cierto estilismo, pero del inicio del capó hacia atrás está muy bien logrado, con un amplio parabrisas, una cabina que recuerda a deportivos de antaño y una zaga que podría pasar como un Lotus. Me arriesgo mucho sobre lo bonito del coche, ya que es muy similar al Artega GT, modelo que Victor Muller se ha apresurado a copiar luego de la adquisición de la marca hace poco tiempo. Si el Artega GT era bonito, la versión de Spyker es más refinada y gusta por igual.






